El Ayuntamiento de Granadilla de Abona y la empresa pública TITSA mantuvieron ayer una reunión para avanzar en la planificación del nuevo servicio de transporte urbano del municipio, cuya puesta en marcha está prevista para el primer semestre de 2026.
El proyecto contempla la creación de cinco líneas urbanas —401, 402, 403, 404 y 405— que permitirán realizar interconexiones mediante transbordos con la red interurbana existente. Estas rutas han sido diseñadas para conectar los núcleos más dispersos del municipio con las zonas de mayor población, así como con las administraciones públicas, los centros de salud y las principales paradas de guaguas.
Iniciado en 2022, tras la adquisición de una acción de TITSA que permitió la entrada del consistorio en la empresa, el plan cuenta con una valoración económica superior a los 500.000 euros, financiados íntegramente por el Ayuntamiento. Se prevé que el nuevo sistema de transporte atienda a unos 90.000 viajeros al año, marcando un hito en la historia del transporte público de Granadilla de Abona.
El alcalde, José Domingo Regalado, destaca que “el transporte público debe llegar a todos los rincones del municipio, y con este proyecto damos un paso firme para hacerlo realidad. Se trata de una iniciativa largamente esperada que permitirá mejorar la movilidad y la cohesión entre nuestros barrios y pueblos”.
Asimismo, Regalado subraya “el compromiso del grupo de gobierno por acercar los servicios públicos a todos los vecinos y vecinas, conectando los núcleos más diseminados con los principales puntos de actividad. En 2026, Granadilla de Abona contará con un sistema de transporte urbano moderno, accesible y pensado para responder a las necesidades reales de nuestra ciudadanía”.
Por su parte, el concejal de Movilidad, René Oval, explica que “este proyecto supone un paso decisivo en la mejora de la movilidad local. El objetivo es vertebrar el municipio y ofrecer un sistema de transporte eficiente, accesible y sostenible que facilite los desplazamientos diarios de la población”.
Oval añade que “ya se está trabajando para que el servicio pueda iniciar su periodo de pruebas en el segundo trimestre del próximo año y se adapte a los horarios y necesidades reales de los granadilleros y granadilleras”.
El servicio contará con tres microbuses de 22 plazas, totalmente adaptados para personas con movilidad reducida (PMR) y dotados de climatización, wifi, pantallas informativas y cámaras de seguridad, entre otros equipamientos.
En una primera fase, las líneas operarán con dos frecuencias en horario de mañana y dos en horario de tarde, que se ajustarán progresivamente en función de la demanda y las necesidades de la ciudadanía.






