Karol Karoline advierte, en Arona SOS Atlántico, con su `bodypaint´, que el `Mar no necesita mascarillas´

Este proceso de creación se emitirá, a partir del lunes 14, a través de las páginas de facebook del Festival y Cultura Arona.

Una modelo voluntaria ha sido el lienzo de esta acción plástica que denuncia el impacto de la pandemia en los océanos.

La artista de bodypaint [obra plástica realizada sobre un cuerpo desnudo] Karol Karoline ha vuelto a participar, este año, por cuarta vez, en el Festival Arona SOS Atlántico, en una acción cultural que despierta siempre mucha expectación por el impacto visual de su performance visual con mensaje de concienciación y denuncia sobre los efectos contaminantes del ser humano en los océanos.

Esta vez Karol Karoline ha tenido que tirar de más imaginación que en ediciones anteriores porque las limitaciones sanitarias impuestas por la pandemia le han impedido realizar su obra, en directo, ante el público, en la Plaza de la Pescadora de Los Cristianos, como era costumbre hasta ahora.

Ayer no le quedó otro remedio que trasladarse, con sus bártulos, a la sede de la Escuela de Vela de Los Cristianos, para crear, durante cuatro horas y media de trabajo ininterrumpido, su obra de arte-denuncia, en la más absoluta intimidad, con una única espectadora de excepción, Calma, la vociferante perrita boxer, que le hizo más llevadera la dura jornada con sus incesantes ladridos de llamada de atención.

La evolución de la obra plástica, que este año se titula El Mar no necesita mascarillas, fue grabada, con todo detalle, por las cámaras de la productora La Mussa, para poder disfrutarla de forma virtual, a partir del lunes 14, por todos los que lo deseen, en estas dos páginas online de facebook: Arona SOS Atlántico y Cultura Arona.

Karol Karoline, además, introdujo esta vez una importante novedad en la composición de su pieza de arte. Este año decidió que el cuerpo humano pintado por ella misma se mimetizara al final con la creación pictórica de un panel de grandes dimensiones, en el que figura una ballena calderón descendiendo a las profundidades marinas en las que yacen varias mascarillas de las que habitualmente hacemos uso para protegernos del coronavirus, que ya han llegado al mar para unirse al alarmante efecto contaminante de residuos tradicionales como el plástico.

A la cuarta le correspondió aportar su cuerpo, como lienzo, a una mujer, Nuria Rueda, madrileña, de 41 años, después de que en las tres ediciones anteriores fueran siempre hombres los que facilitaron que su piel plasmara la fantasía plástica de Karol Karoline, que ayer recordaba con Nuria, que prepara oposiciones en la actualidad, como hace seis años la descubrió en un grupo de baile de flamenco y, desde entonces, es una de sus musas, convirtiéndola, con el paso del tiempo, en mitología mejicana, sirena o cisne negro.

Karol Karoline es maquilladora profesional y monitora de bodypaint, para lo que utiliza pinturas al agua, hipoalergénicas y no tóxicas, con las que consigue construir un “lienzo vivo y en movimiento”. De nuevo, ha concienciado, con su original obra, en esta séptima edición, que cuenta con el apoyo del Gobierno de Canarias [Canarias Cultura en Red], el Cabildo de Tenerife [Turismo de Tenerife] y el Ayuntamiento de Arona, y la producción de Oceans Media Comunicación Canarias, sobre la importancia de un comportamiento responsable hacia nuestros recursos marinos con este nuevo lienzo humano reivindicativo.