La atención digna al final de la vida se ha situado este jueves en el centro del debate de las instituciones comunitarias gracias a una iniciativa surgida en el sur de Tenerife. La Asociación Canaria de Acción Social ‘No Somos De Segunda‘ ha participado en una jornada en el Parlamento Europeo, en Bruselas, un encuentro impulsado por el eurodiputado lituano Aurelius Veryga y el presidente de la Asociación Europea de Cuidados Paliativos (EAPC), Jeroen Hasselaar. Durante esta sesión, la delegación isleña ha expuesto las graves desigualdades que sufren los ciudadanos en el acceso a la atención paliativa y ha elevado esta problemática local a la agenda continental para que se convierta en una prioridad europea.
El origen de esta movilización ciudadana se sitúa en Cabo Blanco, en el municipio tinerfeño de Arona. La entidad nació a raíz de la dura experiencia de la familia de Vanesa Díaz, quien tuvo que hacer frente a una enfermedad terminal sin disponer de los recursos asistenciales necesarios en su entorno. La falta de un equipo especializado de atención domiciliaria, la inexistencia de asistencia telefónica permanente, los largos desplazamientos al hospital de referencia y las dificultades para el control de los síntomas derivaron en un proceso de enorme sufrimiento.Noticia relacionada:
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Tal y como exponen desde la asociación, «nuestro código postal marcó la diferencia en el acceso a los cuidados paliativos». Este hecho fundacional motivó la creación de una organización dedicada a garantizar que ninguna persona vea condicionado su derecho a una atención digna por su lugar de residencia.

Lejos de limitarse a evidenciar las carencias del sistema, la asociación ha presentado en Bruselas propuestas de mejora viables a través del denominado Plan de Acción Europeo «Cabo Blanco». Se trata de un documento que plantea diez líneas de actuación concretas orientadas a reducir la brecha territorial. La iniciativa propone el impulso de una estrategia europea coordinada, la mejora de la formación de los profesionales sanitarios, la optimización de la atención domiciliaria y un mayor refuerzo del apoyo psicológico y social a las familias. Asimismo, el plan exige el establecimiento de indicadores comunes para evaluar la calidad y accesibilidad de los servicios, el aprovechamiento de los instrumentos de financiación europea y la promoción de un modelo de cooperación que integre a administraciones públicas, profesionales sanitarios, universidades y organizaciones sociales.

En su exposición, la entidad canaria ha defendido especialmente la necesidad de prestar atención a la vulnerabilidad de los territorios rurales, insulares, periféricos y ultraperiféricos, áreas donde las dificultades para acceder a determinados recursos pueden generar desequilibrios aún mayores. Por ello, han instado a Europa a impulsar recomendaciones comunes y favorecer el diálogo con los Estados miembros para optimizar la red asistencial. En el ámbito estatal, han reclamado para España el avance hacia una legislación nacional de cuidados paliativos que instaure garantías comunes en todo el Estado y evite la disparidad de servicios entre territorios.

Durante la intervención parlamentaria, Vanesa Díaz recalcó que este tipo de atención trasciende lo estrictamente clínico para convertirse en una cuestión de dignidad, igualdad y acompañamiento humano. En este sentido, sentenció que «el lugar donde nacemos o vivimos dentro de la Unión Europea no debería dictar la forma en que vivimos nuestros últimos días, ni cómo nuestros seres queridos nos acompañan». De este modo, la asociación llevó al corazón de Europa una reivindicación que afecta a millones de ciudadanos: el derecho a vivir con la mejor calidad de vida posible hasta el último momento.
Esta reivindicación ante los representantes europeos llega respaldada por los resultados tangibles que la organización ha logrado durante sus últimos dos años y medio de trabajo colectivo en el Archipiélago. Entre los avances expuestos en la capital belga destaca la puesta en marcha de un equipo de atención paliativa domiciliaria en Tenerife integrado por 17 profesionales, la habilitación de ocho camas de hospitalización específicas en el sur de la isla y la implementación de consultas especializadas que evitan a los pacientes traslados innecesarios. A estos logros se suma la mejora del acceso compartido a la información clínica entre los diferentes recursos sanitarios de Canarias. En paralelo, ‘No Somos De Segunda’ mantiene una labor de acompañamiento directo a los afectados, proporcionando atención psicológica, asistencia social, préstamo de ayudas técnicas y campañas de sensibilización.
Esta comparecencia en Bruselas pone el broche a dos semanas de intensa proyección institucional para el colectivo. La semana pasada, la asociación participó en el Congreso Nacional de Innovación Pública Novagob 2026, celebrado en San Sebastián. A través de la ponencia “De la reivindicación ciudadana a la política pública: innovación colaborativa en cuidados paliativos domiciliarios en Canarias”, los representantes tinerfeños demostraron cómo el trabajo coordinado entre la administración pública, la ciudadanía y las entidades del tercer sector es capaz de transformar las políticas públicas y mejorar directamente los servicios a las personas. Dicha exposición despertó el interés de otras administraciones públicas presentes en el País Vasco, que encontraron en la trayectoria de la entidad canaria un modelo inspirador a seguir.








