Carta al Director | «Los vecinos de la C/ Cefeo en Las Rosas, Las Galletas tenemos problemas»

Los vecinos de la calle Cefeo de Las Rosas, Las Galletas tienen problemas. Hace bastante tiempo que en los momentos en que el colegio empieza y termina ya no se nos permite entrar a la calle donde vivimos por más de una hora. Obtener el permiso del municipio no sirve de nada, la policía no lo tiene en cuenta. Un problema muy grande para mi vecino. Su madre anciana apenas podía caminar 10 metros con muletas y sin embargo, aunque obtuvo el permiso del municipio, no se le permitió ingresar a la calle. Tenía que esperar dentro el coche.

La policía dice «tienes que calcular cuándo puedes o no puedes entrar hacia la calle» como si fuera así de simple. Una cita en el médico de Cabecera, en el hospital, o como yo una cita por mi trabajo… no se puede simplemente calcular eso. Hace un tiempo tuve que aparcar el coche en la carretera general y me fui corriendo a casa (500 metros) a buscar algo de comer para mi marido, que tiene diabetes. El nivel bajo de azúcar en sangre puede ser fatal para una persona de 74 años. ¿Qué están haciendo? ¿No sería mejor repartir multas a los jóvenes a los que no les importa el toque de queda, jóvenes que no son vecinos, vienen de lejos porque saben que el polideportivo se puede hacer accesible? (los viernes y sábados todavía hacen ruido en la clínica hasta bien mucho mas tarde de medianoche) Llamar a la policía no tiene sentido, ya nos enteramos de que no van a venir.

Se han iniciado las obras del Parque urbano Las Rosas. El municipio cerró el parque con una valla de todo menos resistente. Un soplo de viento y algunas partes se caen. Los vecinos que viven del lado del polideportivo tienen que lidiar con una valla que no solo se cae por el viento, sino que también es derribada por los jóvenes al lanzar su pelota por el centro del polideportivo. La clínica está cerrada por culpa de Covid, pero eso no impide que los jóvenes abran las cosas.

Como residentes, a menudo no tenemos más remedio que estacionar nuestros autos en el lado equivocado de la calle, al lado de nuestras casas. De manera similar hoy. Cuando llamamos a la policía por molestias (ruido, botellones con 30/40 jóvenes en la clínica, fumando marihuana en los coches, quizás más) no viene nadie. Ya he llamado 3 veces y no he visto ni un solo coche de policía. Para darnos una multa de 200 € ¡se apresuraron!

Ahora tengo una cita con el municipio para protestar por esta multa, que todos consideramos irrazonable.

Por: Gerda Bierebeeck.

Este medio se ha puesto en contacto con el consistorio aronero, desde donde nos manifiestan que «efectivamente, la calle se cierra al tráfico durante los tramos de entrada y salida del colegio para garantizar la seguridad de los niños y de sus familias. Se trata únicamente de una operación cuya duración se limita a ese espacio de tiempo y con un motivo justificado, que es la seguridad vial de la comunidad educativa».