Adeje y la ULL firman un convenio para mejorar la seguridad del municipio ante el Covid-19

La Universidad de La Laguna, el Ayuntamiento de Adeje y la Fundación Canaria para el Control de Enfermedades Tropicales han firmado hoy, martes 15 de diciembre, un convenio general de colaboración que servirá como marco jurídico para impulsar medidas encaminadas a mejorar la prevención y seguridad sanitaria del municipio sureño ante enfermedades víricas como la Covid-19.

Por parte de la Universidad de La Laguna ha firmado la rectora, Rosa Aguilar, mientras que por el ayuntamiento lo ha hecho su alcalde, José Miguel Rodríguez Fraga y por la fundación, el presidente de su patronato, Basilio Valladares. Mediante este acuerdo se pretende especialmente contar con la colaboración científica del Instituto de Enfermedades Tropicales y Salud Púbica de Canarias de la Universidad de La Laguna, cuyo director, Jacob Lorenzo, también estuvo en el acto.

El alcalde destacó que este convenio es muy abierto y, por tanto, admitirá muchas y muy variadas líneas de actuación, todas ellas encaminadas a mejorar las condiciones de salubridad de su municipio y, de ese modo, poder difundir que Adeje es un destino turístico seguro. Pero, sobre todo, para asegurar la salud de sus vecinos ya que, como explicó Rodríguez Fraga, “esta no es una crisis económica o turística, sino sanitaria y por tanto lo más importante son las personas”.

La rectora, por su parte, quiso agradecer la confianza depositada en la institución académica por parte de Adeje, un municipio “sin el cual ya no se puede entender la propia Universidad de La Laguna, que ya tiene un campus estable allá”. Ante una situación complicada, la rectora abogó por “seguir empujando”, colaborando y trabajando juntos entre todas las intuiciones.

El presidente de la fundación co-firmante reivindicó la capacidad del instituto universitario para erigirse en una herramienta eficaz para participar en la realización de tests, cribados e investigaciones relacionados no solo con el SARS-Cov-2, sino con otras enfermedades que puedan afectar a la población. En ese sentido, abogó por que las autoridades locales apuesten más por los centros científicos de la región, que son capaces de sacar adelante muchas tareas que se están encargando a entidades del exterior.

Al ser un convenio general, con una vigencia inicial de dos años, de él derivarán diferentes actividades que, en caso de comportar coste económico, deberán ser formalizadas en su correspondiente acuerdo. Durante la breve reunión de trabajo celebrada tras la rúbrica, el alcalde de Adeje incidió en la necesidad de crear una mesa de trabajo para poner en marcha esas acciones, en la cual, además de con las tres entidades firmantes, sería oportuno contar con más representantes de la sociedad civil.

En ese encuentro participaron, además de las personas ya mencionadas, los investigadores la Universidad de La Lagua José Luis Sánchez-Parodi y Francisco Díaz Brito, así como el vicerrector de Investigación y Transferencia, Ernesto Pereda y, por parte de la corporación municipal, el concejal del Área de Turismo y Deportes, Adolfo Alonso Ferrera.

En él se mencionaron medidas que están sobre la mesa, como la creación de un sello o distintivo que certifique que los negocios que sean examinados son seguros de cara al coronavirus, y que sería de gran interés tanto para las pequeñas pymes como para los grandes operadores hoteleros. Otro aspecto que se contempló fue la realización de controles de las aguas fecales de los establecimientos alojativos para detectar la presencia del virus y, en caso afirmativo, proceder a la realización de un cribado más completo.

En todo caso, para poner en marcha estos esfuerzos, que tendrán como uno de sus referentes al instituto universitario, será necesario contar también con la colaboración de otras entidades públicas y privadas que apoyen y se unan a esas iniciativas y, de ese modo, trabajen conjuntamente para mejorar la seguridad del municipio en unos momentos especialmente delicados para el sector turístico.

Como se manifestó durante la reunión, las iniciativas que van a ponerse en marcha surgen como reacción ante el coronavirus actual, pero “han venido para quedarse”, porque no se sabe qué nuevos desafíos de salud pública podrían volver a afectar a la población. Por ello, resulta oportuno realizar estos esfuerzos en investigación y diseño de protocolos de salubridad para diferentes tipos de establecimientos, que en última instancia redundarán en la seguridad general de la población.