La Plataforma de Estudiantes de la ULL llaman a huelga este miércoles

Desde la Plataforma de Estudiantes de Tenerife, organización asamblearia de estudiantes de la ULL, secundamos y hacemos llamamiento público a seguir la huelga convocada a nivel estatal el próximo 21 de octubre por CGT y una cantidad significativa de colectivos —de estudiantes, de personal docente e investigador, de administración y servicios…—. A nivel estatal se convoca huelga “contra la precariedad y la mercantilización” de las Universidades públicas.

En la ULL especialmente hemos venido sufriendo el mal estado de la universidad pública española de manera acentuada. La mala gestión a nivel estatal y especialmente por parte del equipo de Gobierno de la ULL ha propiciado, entre otras cosas, que haya un ratio de abandono del 45% entre el estudiantado de la ULL. Esta cifra ilustra bien la situación actual, y es alarmante.

En plena crisis del Covid-19, la ULL y el Gobierno de Canarias incumplen un acuerdo oficial según el cual se exhortaría el pago de segundas matrículas y sucesivas para el presente curso académico. El alumnado se entera el mismo día de la matrícula de esto, derivando en sobrecostes significativos no previstos para muchas familias canarias que están comenzando a atravesar una crisis económica sin precedentes.

A día de hoy, después de que la ULL desembolsara una ingente e injustificada cantidad de dinero —¡3’1 millones de euros!— en medios para adaptar las infraestructuras acorde a lo necesario por la crisis sanitaria —dinero presupuestado inicialmente para contratación de profesorado dada la necesidad de ello oficialmente reconocida: estos fondos se desvían—, la gran mayoría del alumnado sigue sin poder asistir a las aulas porque no están preparadas. El estado de las residencias de estudiantes es pésimo, rozando lo insalubre —instalaciones con urgente necesidad de mantenimiento, neveras compartidas por 25 personas…—.

El descontento con la ULL por parte de su estudiantado es generalizado y legítimo. La institución tiene graves problemas de funcionamiento a nivel estructural que se traducen en una experiencia universitaria frustrante y lejos de estar a la altura de lo esperado. La cantidad de problemas es innumerable, cada Grado atraviesa situaciones problemáticas particulares.

Para el día de la huelga, como consecuencia del semáforo rojo covid-19 activo en Tenerife, no se convocará concentración. Aún así, se prevén llevar a cabo otro tipo de acciones simbólicas y reivindicativas dentro de lo posible. Instamos al estudiantado a no asistir a clase y participar activamente en la huelga. Sería positivo que la frustración acumulada y el descontento que gran parte de la comunidad universitaria ha mostrado se transforme en luchas y reivindicaciones que aboguen por una educación pública digna y de calidad.

Los puntos principales reivindicados en la huelga se recogen a continuación.

HUELGA UNIVERSITARIA ESTATAL 21OCT — ULL

¿Por qué llamamos desde la Plataforma de Estudiantes a la huelga en la ULL?

Por el cumplimiento del acuerdo entre ULL y GobCan de la exhortación del pago de segundas matrículas y sucesivas. No olvidamos. Depuración de responsabilidades.

Combatir la brecha digital con medidas reales, no basta con lavar la imagen en prensa.

Máxima presencialidad cumpliendo medidas sanitarias. La educación presencial es esencial y supera la brecha digital. Con un uso eficiente y coordinado de las instalaciones es posible.

Habilitación de espacios de estudio para el alumnado que no puede seguir con normalidad un curso universitario desde casa.

La ULL tiene un ratio de abandono del 45% entre su estudiantado. Urgen medidas.

Prácticas de empresa remuneradas. Trabajar gratis es explotación laboral.

Ampliación y renovación real de la plantilla docente. Promoción vía acreditación al PDI precario.

Actuaciones contundentes con los casos de acoso y discurso de odio que se dan en nuestra Universidad.

Fuera empresas privadas de la Universidad pública. Disolución del Consejo Social: ningún empresario debería de decidir sobre nuestra educación.

Contra el mal estado generalizado de la ULL. El descontento del estudiantado con la ULL es patente y compartido por todes.