FEPECO elogia la bajada de impuestos en Santa Cruz de Tenerife

Si el ayuntamiento capitalino lo puede hacer, los demás ayuntamientos, también lo deben imitar, porque cuando se quiere, se puede.

Oscar Izquierdo presidente de la patronal de la construcción, felicita al alcalde de Santa Cruz José Manuel Bermúdez y al concejal de Hacienda Juan José Martinez, porque están cumpliendo con lo prometido en las reuniones mantenidas con nuestra Patronal, en cuanto a la rebaja de los impuestos municipales. No es nuevo, ya en la anterior Legislatura, también impulsaron acciones de este tipo, que propiciaron un avance importante en las obras de reforma, rehabilitación, conservación y mantenimiento que, por cierto, es el municipio de Tenerife, con más dinamismo en estas actividades. El buen gestor se nota cuando es capaz de gobernar reduciendo la carga impositiva, que es lo difícil, por el contrario, lo sencillo es subir impuestos para esconder la ineficiencia en la dirección administrativa.

El descenso impositivo es una medida fortificadora e impulsora de la actividad económica y del bienestar social.  Para las pymes, microempresas y autónomos es un alivio de inmenso valor, porque les permite tener oxigeno suficiente para continuar, con normalidad, sus actividades, que no encuentran en otras administraciones, que deberían seguir la senda marcada por el Consistorio Municipal capitalino.

Para el sector de la construcción, es otro paso adelante para aligerar los pesos burocráticos que tienen que afrontar las empresas y autónomos. Además de servir de potenciador del empleo, que ya de por si es fundamental, la reforma fiscal propuesta para el próximo año, donde se bonifica el 100% la tasa de ocupación de dominio público exceso de carga, es decir, la supresión del impuesto por la que se cobra a los camiones de las obras es un respiradero y un aliciente para seguir trabajando en la Ciudad.

Oscar Izquierdo insiste en que es más enriquecedor para el conjunto de la sociedad y para crear riqueza social, bajar los impuestos que dar subvenciones. Porque como dijo el economista Jean-Baptiste Say: «El mejor impuesto es el que sea más pequeño».