La respuesta común de la Comisión Europea a los retos COVID-19

La Comisión Europea continúa trabajando para ofrecer una respuesta común al brote de la COVID-19 con nuevas medidas sanitarias, económicas y sociales que ayuden a frenar el impacto socioeconómico de la pandemia.

Estrategias de vacunación y el despliegue de las vacunas

La Comisión Europea ha presentado los elementos claves que los Estados miembros deben tener en cuenta en sus estrategias de vacunación contra la COVID-19. El objetivo es preparar a la población cuando se disponga de una vacuna segura y eficaz.

Actualmente, la Comisión Europea cuenta con tres acuerdos firmados con compañías diferentes para el suministro de vacunas y se encuentra en nuevas negociaciones con tres empresas farmacéuticas. Todas estas compañías están en fase avanzada de los ensayos clínicos. Los contratos permitirán a los Estados miembros acceder a estas vacunas una vez se hayan demostrado que son seguras y eficaces contra la COVID-19.

Todos los Estados miembros tendrán acceso a las vacunas contra la COVID-19 al mismo tiempo en función del tamaño de su población. Durante las fases iniciales, la Comisión ofrece ejemplos de grupos prioritarios no clasificados que los países deben tener en cuenta. Entre ellos:

  • Personal sanitario y trabajadores en centros de cuidados de larga duración;
  • Personas mayores de sesenta años;
  • Personas en situación de especial riesgo por motivos de salud;
  • Trabajadores esenciales;
  • Grupos más desfavorecidos social y económicamente;

En la estrategia de vacunación los Estados miembros deben garantizar:

  • Capacidad de suministro, incluyendo trabajadores cualificados y equipos médicos y de protección;
  • Acceso asequible para las poblaciones destinatarias;
  • Despliegue de vacunas con diferentes características y necesidades de almacenamiento y transporte;
  • Comunicación clara sobre las ventajas, los riesgos y la importancia de las vacunas contra la COVID-19.

La respuesta de la política de Cohesión de la UE a la crisis del coronavirus

Desde el inicio de la crisis, gracias a la flexibilidad introducida en la política de cohesión, la UE ha movilizado más de 13 000 millones de euros en inversiones para hacer frente a los efectos de la pandemia por coronavirus a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), el Fondo Social Europeo (FSE) y el Fondo de Cohesión.

En total, 4 100 millones de euros han sido resignados a la asistencia sanitaria para adquirir maquinaria vital y equipos de protección individual.

Se han movilizado 8 400 millones de euros mediante la concesión de subvenciones, préstamos y una serie de instrumentos financieros personalizados para ayudar a la economía y, en particular, a las pequeñas y medianas empresas (pymes) a adaptarse a la crisis.

Por último, se han canalizado alrededor de 1 400 millones de euros a través del FSE para ayudar a los ciudadanos y salvar puestos de trabajo.

Además, a fin de garantizar la máxima transparencia y rendición de cuentas, la Comisión ha puesto en marcha una página web específica en la que se mostrará cómo está ayudando la política de cohesión de la Unión a los Estados miembros a superar la crisis. La plataforma mostrará toda la información relativa a las modificaciones del programa, adónde se destinan los recursos y cómo se invierten.

Programa SURE

El programa SURE facilitará a los países de la UE ayuda financiera, en forma de préstamos concedidos en condiciones favorables, por un importe total de hasta 100 000 millones de euros. Estos préstamos asistirán a los Estados miembros a la hora de hacer frente a los aumentos repentinos del gasto público destinado a preservar el empleo. Concretamente, estos préstamos ayudarán a sufragar los costes directamente relacionados con la creación o la ampliación de los regímenes nacionales de reducción del tiempo de trabajo, como los ERTEs en España, así como otras medidas similares que hayan aplicado en favor de los trabajadores por cuenta propia como respuesta a la actual pandemia de coronavirus.

De estos 100 000 millones de euros, España, por su parte, recibirá 21 300 millones de euros.

Fondo de Solidaridad: ayuda financiera por un valor 132 millones de euros

La Comisión Europea ha propuesto un paquete de 832 millones de euros de  ayuda financiera en el marco del Fondo de Solidaridad de la UE.  Este Fondo apoya a los Estados miembros y a los países en vías de adhesión ofreciendo apoyo financiero tras catástrofes naturales y, desde este año, emergencias sanitarias.

En el marco del Fondo de Solidaridad, la Comisión Europea prevé un pago anticipado de 123 millones de euros para Alemania, Croacia, España, Grecia, Hungría, Irlanda y Portugal tras su solicitud de ayuda para hacer frente a la pandemia y sus efectos.

Movilidad en la Unión Europea

Los ministros de la UE han llegado a un acuerdo que aportará más claridad y previsibilidad a las medidas de restricción de la libre circulación causadas por la pandemia del coronavirus

Mapa común

Se ha acordado la creación de un mapa común, ya disponible, con códigos de colores basados en criterios comunes en función de la situación epidemiológica local. Las áreas están marcadas por colores (Vede, Naranja, Rojo y Gris) en función del número de contagios e índices de contagio.

En función de este mapa, los diferentes países decidirán si aplican determinadas restricciones, tales como cuarentena o pruebas de diagnóstico, a los viajeros procedentes de otras zonas. Los Estados miembros han acordado que no habrá restricciones, como cuarentena o pruebas de diagnóstico para los viajeros procedentes de las regiones de color «verde». Cuando viajen desde regiones de color «naranja» o «rojo», los viajeros deben prever la imposición de medidas restrictivas. De conformidad con la Recomendación, los Estados miembros deben distinguir entre zonas de color «naranja» y «rojo».

La Comisión Europea ya puso en marcha en junio la plataforma Re-openEU, donde cada europeo que quiere viajar puede ver las medidas que se aplican a otra región o país de la UE.

Razones esenciales para viajar

Para los millones de ciudadanos que tienen una razón esencial para viajar: motivos familiares importantes, exigencias laborales o para asegurar la provisión de mercancías esenciales, el acuerdo permite que no se les aplique ninguna medida de cuarentena, de manera que el acuerdo también supone una mejora muy bienvenida con respecto a la precaria situación actual.