Exposición «Pateras, la mar silenciada» de la fotoperiodista Mercedes Menéndez

Pateras, la mar silenciada es un proyecto que nace de silencios ante los derechos humanos.

Dentro de las Jornadas de Foto organizadas por el ateneo obrero de Gijon ,Asturias mañana 9 septiembre se inaugura la exposición Pateras, la mar silenciada de la fotoperiodista Mercedes Menéndez con un total de 40 fotos que hacen un recorrido de la realidad migratoria de estos últimos años en la isla de Tenerife y textos míos ,de la red de apoyo al emigrante y de Lourdes Hernández del Erie, trabajo documental, que empieza en 2006 cuando cubrió las primeras llegadas, muestro que 15 años después, aunque los escenarios son los mismos, la situación real de emergencia es diferente. El sueño europeo termina en muchos casos, y después de una dura travesía, en campos precarios como el de Raíces, donde los migrantes están retenidos por las políticas migratorias.

A la inauguración asistirán además de las autoridades, Lourdes Hernández Ramos, responsable de equipo de respuesta inmediata de emergencias (Erie) de ayuda a inmigrantes de Cruz Roja, en Tenerife, que tiene uno de los textos que acompañan la exposición de Mercedes Menéndez.

Pateras, la mar silenciada es un proyecto que nace de silencios ante los derechos humanos.

Silenciada está la mar donde, en la más peligrosa de las rutas de migración, pierden la vida miles de personas. La llamada Ruta Atlántica se ha reactivado en las islas Canarias y desde 2019 ha habido un goteo de pateras, pero es en 2020, y en plena pandemia, cuando la crisis migratoria se desborda y más de 20.000 personas llegan a las islas.

El proceso de llegada, los protocolos, la acogida en macrocampamentos y la muerte son hechos que se viven dramáticamente y que quedan invisibilizados mas allá de las fronteras de estas islas.

En mi trabajo documental, que empieza en 2006 cuando cubrí las primeras llegadas, muestro que 15 años después, aunque los escenarios son los mismos, la situación real de emergencia es diferente. El sueño europeo termina en muchos casos, y después de una dura travesía, en campos precarios como el de Raíces, donde los migrantes están retenidos por las políticas migratorias.

En este trabajo muestro parte de esa realidad donde estas personas pierden identidades y permanecen aisladas en espera de un futuro por el cual lo han arriesgado todo. Donde la sociedad canaria ha ayudado durante este proceso, constituyendo una red de apoyo que permanece activa mientras más de 2.500 personas siguen en la isla de Tenerife en 2 grandes centros.

Para hablar de este proyecto veo necesario contar lo que he sentido documentando esta realidad. Vivir a pie de puerto cada llegada de estas embarcaciones llenas de mujeres, hombres y niños crea un vacio y un silencio interior .Silencio en el mar en las noches que ellos sienten ,silencio al morir solos ,silencio al ser recibidos en un sitio lleno de blancos que muchos ven por primera vez. Cuando el número de inmigrantes crecía en número más de 20000,estos empezaron a ser alojados en hoteles se les veía solos caminando con la mirada perdida entre gente extraña se sentaban observando su nueva realidad también en silencio.

Durante esos días me acercaba a muchos y entablaba conversación como con Babasy que vino de Mauritania huyendo de la esclavitud que ahí todavía existe, el me enseño en el móvil su vida su familia ahora está en Valladolid tras haber pasado por varios recursos.

En febrero se centralizo la estancia de los inmigrantes más de 9000 en las islas en macro centros, queriendo convertir a las Islas Canarias en una isla cárcel. En Tenerife fueron trasladados a las canteras y las raíces, 2 centros que albergaron más de 2500 personas.

Tras haber atravesado la ruta Atlántica la más peligrosa de las rutas, viendo como compañeros morían, algunos cadáveres eran tirados al mar y pensar que su odisea acababa de terminar al llegar esta no hacía más que empezar porque en muchos casos eran retenidos durante meses tras pasar por varios recursos. Las cifras hablan solas 2600 menores acogidos por el gobierno canario tutelados, mujeres trasladadas a la antigua cárcel de Tenerife y los demás en el rincón mas frio de la isla en un macro centro que  fue denunciado por vulnerar los derechos humanos y deshumanizar a las personas migrantes.

El relato se transformo cuando una red organizada de gentes y vecinos en la isla se unieron para arropar, acoger y dar asistencia sanitaria y jurídica a todos. Hacer más fácil su tránsito y facilitar este paso por dar comidas diarias, llevarles ropas ,curar heridas físicas y mentales ,y permanecer allí muchas horas. Un grupo de migrantes a los 3 días de abrirse el centro salieron y acamparon fuera, este campamento fue un símbolo de lucha y protesta por el que siguen pasando a diario gente ofreciendo una charla, un masaje una manta o atención.

El camino para transformar el fenómeno migratorio abandonado por las instituciones pasa en que la sociedad integre ya que a los políticos no les interesa, gente como Conchi gijonesa que lleva años afincada en Tenerife y que cuida del hijo de una mujer de costa de marfil que huyo también con su niña por miedo a la ablación .O de otras madres adoptivas que se llevan a los chicos a casa para pasear o que se sientan en casa y que luego cuando se fueron no encuentran consuelo.

La fuerza del movimiento consiguió muchas cosas ,les ayudo a conseguir la petición de asilo denuncio las injusticias ,los acompaño hasta los aeropuertos y los despidió cuando se iban sabiendo que su estancia y su viaje eran más largos y eso hizo que empezara a sentirme mejor ,porque cada vez que iba encontraba a un chico que me hacia participe de su historia a muchos los había visto llegar en patera y al menos veía que ellos sabían que había gente apoyándolos ,porque de eso se trata de hacerlos sentir como esas madres que los acogieron como si de sus hijos se trataran.

Se rompió el silencio y surgieron los gestos ,las palabras .En el mar sigue el silencio más de 1900 muertos en los primeros 6 meses de 2021 ,fui a los cementerios donde se enterraban algunos con una triste placa y un numero judicial ,esos los que llegaban los demás se quedan en el silencio del mar. En estas imágenes muestro algunas de las situaciones que he vivido estos meses distintas a las de 2006 que viví hace 14 años cuando hubo una gran crisis ,porque esta vez se les negó el transito a la península ,porque esta vez huyen de la crisis de la pandemia que ha dejado a los pescadores , guías turísticos y demás sin trabajo sin futuro. Sin nada que perder enfrentan ese viaje para vivir con dignidad y es nuestro deber facilitar que ese viaje llegue a buen término espero que  mis fotografías sirvan para como en mi caso mirar esa patera donde dejan sus pertenencias como el ultimo vehículo que les llevo a la libertad, al futuro y vean la mar silenciada como una tumba de sueños que hay que transformar.

 

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