El Cabildo de Tenerife, a través del área de Carreteras, ha adjudicado la redacción de ocho estudios de ingeniería dirigidos a la estabilización y contención de taludes y terraplenes en seis carreteras de la isla, una actuación que conlleva una inversión superior a los 300.000 euros.
Este contrato, que se ha dividido en ocho lotes diferenciados, tiene como objetivo principal planificar las intervenciones necesarias para mejorar la seguridad vial de los usuarios y minimizar los riesgos geotécnicos derivados de la compleja orografía de Tenerife, así como de la erosión marina y las condiciones climáticas adversas.
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, ha subrayado el carácter prioritario de esta iniciativa para la corporación insular, destacando que con ella se refuerza el compromiso institucional con la seguridad vial de la ciudadanía y con el mantenimiento y la conservación de la red de carreteras.
En esta línea, Dávila ha explicado que la administración no solo está actuando con celeridad en zonas que requieren atención inmediata, como la TF-82 en Santiago del Teide o la TF-13 a la altura de Bajamar, sino que se está procediendo a evaluar taludes en otros puntos de la geografía insular para garantizar su estabilización y prevenir riesgos a futuro.
Por su parte, el consejero insular de Carreteras, Dámaso Arteaga, ha detallado que los ocho lotes adjudicados permitirán un análisis en profundidad de cada tramo, facilitando el estudio de distintas alternativas para definir las soluciones más adecuadas desde el punto de vista geotécnico, estructural y de seguridad vial.
Arteaga ha agregado que muchos de estos tramos presentan desprendimientos recurrentes que obligan a intervenciones constantes de mantenimiento, motivo por el cual la redacción de estos proyectos resulta fundamental para actuar con mayor precisión, minimizar las afecciones al entorno y programar futuras obras con todas las garantías técnicas y ambientales.
En cuanto al desglose técnico de los proyectos adjudicados, el primero de ellos contempla la contención de la ladera situada sobre la Playa del Arenal, en Bajamar, dentro de la carretera TF-13 que une Tejina con la Punta del Hidalgo. Esta actuación abarca el tramo comprendido entre el punto kilométrico 16+200 y el 16+950, con un coste de 64.200 euros y un plazo de ejecución de seis meses.
Sobre esta misma vía, la TF-13, se desarrollará un segundo estudio enfocado en mejorar la seguridad en la Vía de Ronda, específicamente entre los puntos kilométricos 1+500 y 3+700, contando con un presupuesto de 56.710 euros y un plazo de ejecución también de seis meses.
Asimismo, otros dos lotes se centran en distintos tramos de la carretera TF-21, ubicada en el Parque Nacional del Teide. Dado que esta vía discurre por zonas de alta montaña con importantes desmontes y terraplenes, se ha considerado necesario atender su especial geología para evitar posibles riesgos, habiéndose adjudicado cada uno de estos dos lotes por un importe de 41.890,50 euros.
El quinto lote corresponde a un estudio geotécnico en la carretera insular TF-82, concretamente a la altura de La Vetita, en el término municipal de Santiago del Teide, con un coste de 17.911,80 euros y un plazo de realización de seis meses.
De igual manera, el sexto lote aborda la contención de taludes y terraplenes en un tramo costero de la TF-134, vía que conecta El Bailadero con Benijo; en este caso se evaluarán las soluciones existentes para estudiar su posible sustitución, mantenimiento o rediseño junto con nuevas medidas de estabilización, todo ello con un presupuesto de 67.410 euros y un plazo de redacción de seis meses. Adicionalmente, se redactará un proyecto para la carretera TF-629, en la Villa de Arico, con una inversión de 17.911,80 euros y un plazo de tres meses.
Finalmente, el octavo estudio evaluará los accesos del antiguo trazado de la carretera TF-28, en el tramo Taco – Los Cristianos – La Cisnera, por un importe de 18.309 euros y un periodo de ejecución de tres meses. Tanto la presidenta como el consejero han coincidido en señalar que la planificación y el rigor técnico son elementos claves para afrontar los retos de la red viaria insular y reforzar la seguridad de los usuarios en Tenerife.






