El Gobierno de Canarias ha declarado la situación de prealerta por precipitaciones en las islas de La Palma, El Hierro, La Gomera y Tenerife. La medida, activada en aplicación del Plan Específico de Emergencias de Canarias por Riesgos de Fenómenos Meteorológicos Adversos (PEFMA), entrará en vigor a las 21:00 horas del sábado 31 de octubre, ante la inminente aproximación de una borrasca aislada por el oeste de las islas.
Según los datos recabados por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y otras fuentes, este fenómeno está asociado a una depresión en niveles altos que incrementará notablemente la inestabilidad atmosférica. Se espera que las primeras bandas de precipitación alcancen el archipiélago a última hora de la tarde del sábado, afectando inicialmente a La Palma y El Hierro con chubascos que podrían ser localmente fuertes. Posteriormente, este frente se desplazará hacia el este, extendiendo las lluvias a La Gomera y Tenerife a partir de la mañana del domingo, 1 de noviembre.
Evolución incierta y posible afección a otras islas
Las autoridades advierten que la evolución de esta borrasca presenta un alto grado de incertidumbre respecto a su posición exacta, desplazamiento e intensidad de las lluvias. Por este motivo, la Dirección General de Emergencias no descarta cambios de última hora en las previsiones que obliguen a ampliar la prealerta a otras islas. El Ejecutivo mantendrá un seguimiento exhaustivo de la situación para actualizar las medidas de seguridad en función del desarrollo meteorológico.
Precauciones y seguridad vial
Ante la llegada de estas precipitaciones, el Gobierno de Canarias hace un llamamiento a la precaución ciudadana. Se aconseja evitar los desplazamientos por carretera siempre que sea posible. En caso de que conducir sea estrictamente necesario, se insta a transitar por vías principales, reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguridad y vigilar constantemente tanto el estado de los frenos como la altura del agua en la calzada. Asimismo, queda terminantemente desaconsejado cruzar o estacionar vehículos en zonas bajas, cauces de barrancos o áreas inundables, incluso si están habitualmente secas, debido al riesgo inminente de crecidas repentinas. En caso de cualquier situación de riesgo, la población debe contactar de inmediato con el centro de emergencias 112.







