La Cámara estima un crecimiento en el entorno del 4% para 2021, si se consigue controlar la pandemia

La economía canaria se estabiliza durante el segundo trimestre, pero sigue a la espera del turismo para iniciar su recuperación.

La Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife ajusta el crecimiento económico de las islas en 2021 al entorno del 4%, siempre que se consiga doblegar la pandemia en el transcurso de las próximas semanas. Así se detalla en el Boletín de Situación Económica correspondiente al segundo trimestre del año, que cuenta con el patrocinio de Caixabank, en el que se evidencia cómo la economía canaria se ha estabilizado de abril a junio, pero que aún necesita de la llegada del turismo para reactivarse por completo y poder impulsar la recuperación económica que, por su parte, ya se ha iniciado en el conjunto del Estado español.

Para Santiago Sesé, presidente de la Cámara de Comercio provincial, “la economía canaria está ahora mismo al “ralentí”, ya que la falta de turistas provoca que las empresas no se hayan reactivado por completo. Por eso, a corto plazo es urgente aplicar medidas que aceleren la llegada de turistas, tales como la reducción de las tasas aeroportuarias y la revisión de los precios de los billetes entre Canarias y la península, pero también se debe estimular la demanda y abaratar los costes de explotación de las empresas, ofreciendo, por ejemplo, un método ágil de devolución de IGIC a los turistas extracomunitarios, o reduciendo los impuestos sobre combustibles o la electricidad. Solo de este modo conseguiremos atraer de nuevo el turismo para poder salvar la temporada de invierno, sobre la que están volcadas todas las expectativas económicas”.

En este sentido desde la institución cameral también valoran positivamente el volumen de ayudas directas que se están gestionando para que lleguen cuanto antes a las empresas con el objeto de mitigar parte de sus pérdidas y evitar su cierre, pero a la vez.” Las ayudas directas a empresas están siendo un balón de oxígeno para mejorar la viabilidad, la solvencia y recuperación de las empresas, además de permitir inyectar liquidez a la economía a lo largo del segundo semestre del año”, afirma Sesé.

Tras la contracción de la economía canaria durante el primer trimestre del año, las islas experimentaron una tenue recuperación trimestral, gracias a que los contagios se mantuvieron controlados y a que se incrementó el ritmo de vacunación de la población. En tasas interanuales, y como era previsible, los datos arrojan importantes crecimientos por el mero hecho de compararse con el segundo trimestre de 2020, el de mayor nivel confinamiento y de restricciones a la actividad económica de toda la pandemia. Sin embargo, los avances experimentados en el trimestre y en el semestre son mucho más moderados indicando en la gran mayoría de indicadores una estabilización de la actividad económica a la espera de una mayor afluencia de turistas con la que impulsar la recuperación.

Por su parte, el director territorial de CaixaBank en Canarias, Juan Ramón Fuertes, ha destacado el repunte del consumo doméstico durante el segundo trimestre de 2021 con un crecimiento del 4% respecto al nivel de referencia pre-COVID, según datos de CaixaBank Research, que incluyen el gasto con tarjetas emitidas por CaixaBank, gasto de no clientes en TPV y reintegros en cajeros de la entidad. Fuertes añadió que las recuperaciones más destacables se produjeron en los sectores del ocio, restauración y turismo, gracias al levantamiento de gran parte de las restricciones a la actividad y movilidad y al avance del proceso de vacunación, mientras que el e-commerce también ha continuado en auge durante este período.

A pesar de estos avances Canarias sigue posicionándose como la región española con mayores dificultades para recuperar la economía y el empleo prepandemia debido al elevado peso de la actividad turística, que no acaba de despegar, y los efectos de arrastre que tiene en el conjunto de la economía. Así, todos los indicadores muestran crecimiento por debajo de la media nacional, posicionándose en la gran mayoría de ellos a la cola del país.

Una evidencia que, a juicio del presidente camaral, Santiago Sesé, “nos confirma la necesidad de que las islas tengan un tratamiento diferenciado para reconstruir e impulsar la economía en los próximos meses. No solo se debe mantener el REF sin realizar concesiones de ningún tipo, sino que es prioritario que al menos en Canarias se extiendan las medidas de protección de trabajadores en ERTE y las de los autónomos en situación de cese de actividad al menos hasta finales de año. Asimismo, en materia laboral también será importe ser flexibles y adecuar los cambios a la realidad de los diferentes sectores productivos. Las subidas salariales deben vincularse a los incrementos de la productividad y no solo a las subidas del IPC. Y respecto a la subida del salario mínimo interprofesional, no solo creemos que ahora no es momento de hacerlo, sino que además no se debe hacer mediante decreto”.

El presidente cameral también se ha manifestado respecto a los presupuestos del próximo año: “En primer lugar deben priorizarse los gastos sociales, pero también se deben multiplicar las inversiones dirigidas a mejorar la economía y los sectores productivos. Será necesario activar cuanto antes los fondos Next Generation que se reciban, pero, sobre todo, estamos obligados a que se ejecute el 100% de la inversión prevista, tanto de presupuestos de Canarias como de inversión llegada desde Europa. Asimismo, parte de esta inversión debe dirigirse a construir o mejorar infraestructuras estratégicas para el desarrollo de la isla: hablamos de reactivar el aeropuerto de Tenerife Sur, de la construcción el puerto de Fonsalía, de la regasificadora del puerto de Granadilla, de la ejecución de planes de construcción de depuradoras, etc.”

Por último, desde la Cámara de Comercio también hacen especial hincapié en la adopción de medidas de política económica que respondan a la situación actual. “Tenemos que aprender de lo que nos está pasando. Para ser más competitivos tenemos que aprender a conjugar crecimiento-sostenibilidad-digitalización-cohesión territorial y formación, para así ser menos vulnerables ante próximas crisis. Tenemos una gran oportunidad que no podemos desaprovechar, añade Santiago Sesé.

El comportamiento de la actividad económica en el segundo semestre del año determinará la capacidad y la intensidad de recuperación de esta.

Durante el segundo trimestre el año los indicadores de demanda muestran un comportamiento del consumo aún deprimido por la elevada incertidumbre y la falta de gasto turístico. Un retraso respecto a la recuperación que sí se comienza a advertir a nivel nacional y que se observa en indicadores como las ventas minoristas que tan solo experimentan un leve repunte del 0,3% en tasa interanual durante el periodo que va de enero a junio, variación muy inferior al crecimiento medio nacional que para el mismo periodo se situó en el 7%.

En este sentido hay que tener en cuenta que el gasto turístico total, según la encuesta EGATUR, se redujo en el primer semestre en Canarias un 70,1% comparado con el de hace un año por la caída de visitantes, aunque el gasto medio diario por turista sí que aumenta en este período un 35,6%. En cifras absolutas, este dato se sitúa en los 148€/persona/día en junio, 13 euros por encima del gasto medio registrado en junio de 2020 y tan solo 1 euro por debajo de gasto medio de junio de 2019.

Por otra parte, a la venta de turismos, animada por algunas adquisiciones de vehículos para alquiler, experimenta un crecimiento anual de enero a junio del 24,1%, ascendiendo el número total a 19.228 matriculaciones, 3.729 más que en la registradas en el mismo periodo de 2020. Asimismo, la compraventa también avanza de forma progresiva con más operaciones que hace un año, aunque aún por debajo de las que se venían realizando antes de la pandemia.

Los indicadores de inversión comienzan a despuntar a media que avanza el año. Así, las matriculaciones de vehículos industriales crecen en el trimestre un 12,6%, un 97,4% respecto al segundo trimestre de 2020 y un 42,2% si la comparación se hace para el periodo de enero a junio.  Durante los seis primeros meses del año se matricularon 4.808 camiones y furgonetas en las islas, 1.428 más que en el mismo periodo de 2020.

La cifra media de empresas inscritas en la Seguridad Social se sitúa un 2,8% por encima de las existentes el segundo trimestre de 2020, hasta alcanzar un número total de empresas con trabajadores a su cargo de 58.049, 1.118 empresas más que hace un año, pero 3.618 menos que en junio de 2019. Del mismo modo comienza a repuntar la confianza empresarial, aunque aún es elevado el porcentaje de empresas que aún ve complicada la recuperación de su actividad en el corto plazo (34,6%).

Por el lado de la oferta es la construcción, seguida de la industria, las que muestran un mejor comportamiento económico, mientras que las actividades de servicios están más rezagadas a la espera de que se produzca una verdadera recuperación del turismo internacional.

El sector industrial de las islas comienza a estabilizar sus cifras, aflorando crecimientos interanuales en su producción, número de empresas, empleo y confianza empresarial. El Archipiélago registra en el segundo trimestre del año un aumento de la producción industrial del 13,9%, al igual que el promedio trimestral de afiliados a la Seguridad Social aumentó un 1,8% anual. De esta manera, a finales del sexto mes del año se contabilizaba un total de 38.062 trabajadores, 596 más que en 2020.

La construcción es quizás la actividad más dinámica, tal y como se observa en indicadores como la venta de cemento, que no ha parado de crecer desde hace un año situándose su avance en el segundo trimestre del año en un 16,9% anual, o en el incremento de su número de afiliados medios en el trimestre del 11,3%. El sector computaba en a finales de junio un total de 54.293 trabajadores, superando ya los niveles de empleo prepandemia. Además, las previsiones futuras también son halagüeñas, tal y como indican los presupuestos de los contratos de obra de las distintas Administraciones Públicas licitados en el segundo trimestre que suben un 56,9% respecto al primer trimestre del año y un 107,2% en su comparativa con el mismo período de 2020.

Por último, el sector servicios en su conjunto, con datos acumulados hasta el mes de mayo, sigue mostrando descensos en actividad (-5%) y empleo (-3,4%), mientras que en el conjunto nacional ambas variables muestran crecimientos, 12,5% y 1,5% respectivamente.

Concretamente en el sector turístico se vive una situación inédita, difícilmente predecible y muy complicada de asumir. Durante el segundo trimestre del año entraron en las islas un total de 492.214 turistas extranjeros según datos de la Encuesta Frontur que realiza el INE, cifra que supone un aumento del 88,3% respecto al trimestre anterior y que no es posible comparar con la del mismo período de 2020, porque no existen datos de los meses de abril y mayo 2020. Si la comparación la hacemos con el segundo trimestre de 2019, sí que se aprecia la enorme caída de visitantes ya que hace dos años el número de turistas extranjeros ascendió a 2.926.029, una pérdida de 2.433.815 turistas. En total, en el primer semestre del año se registraron 753.587 turistas extranjeros, un 72,4% menos que de enero a junio 2020, caída superior a la media nacional (-49,6%).

Todo ello permitió que el mercado laboral se estabilizara en el segundo trimestre del año tras recuperar 28.200 empleos respecto a los primeros tres meses del año hasta situar la cifra de ocupados según la Encuesta de Población Activa en los 828.300. Por otra parte, en incremento de la población activa en 27.400 personas durante los meses de abril a junio impidió una reducción mayor en la tasa de paro que tan solo se redujo siete décimas en el trimestre hasta situarse en el 24,7%, 3,2 puntos superior a la de hace un año y la más alta de todo el territorio nacional a un 9,4% por encima de esta. En cifras absolutas el paro cayó en 900 personas en el trimestre, pero supera en 45.900 al número de parados de hace un año hasta situarse en los 271.800, entre los que no se computan las personas acogidas a un ERTE.

Atendiendo a los datos registrales, los 274.475 parados registrados al finalizar el mes de junio suponen un incremento de 12.761 sobre los de junio del año 2020 (4,9%) y la media mensual de trabajadores afiliados a la Seguridad Social se sitúa en 780.379 personas, lo que supone un aumento de 17.378 afiliados en el Archipiélago respecto a junio de 2020, que se cuantifica en una tasa anual del 2,3%.

El repunte de los precios de las materias primas y el mayor dinamismo de la actividad económica a nivel internacional están conduciendo a mayores presiones inflacionistas. Una aceleración de los precios marcada eminentemente por la subida de la luz y de los combustibles con repercusiones en el transporte y con ello en los precios del conjunto de los bienes y servicios que importamos pero que, en ningún caso está derivada de una mayor presión de la demanda aún muy castiga por la pérdida de poder adquisitivo de las familias y el escaso gasto turístico. De hecho, la inflación subyacente en junio registraba una tasa anual en las Islas es del -0,3%, 1,9 puntos inferior al índice general canario y medio punto por debajo de la subyacente nacional.

 

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