Canarias Jazz & Más celebrará su 31ª edición del 1 al 24 de julio de 2022

Miguel Ramírez, director del festival, reconoce que “ha sido nuestro año más ambicioso, pero también el más difícil por el Covid”.

“Hemos podido celebrar los 58 conciertos programados, sin cancelaciones, aunque tuvimos que cambiar algunos recintos”.

El Festival Internacional Canarias Jazz & Más celebrará su 31ª edición entre el 1 y el 24 de julio de 2022, anuncio que se hace público tras cerrar la programación de su 30 aniversario, en el que se llevaron a cabo 58 conciertos en los que participaron 33 proyectos musicales. “Ha sido nuestro año más ambicioso, tanto por la programación artística como por el número de espacios artísticos en los que se desarrolló el festival, un total de 22, muchos de ellos nuevos”, ha manifestado Miguel Ramírez, director del festival. “Pero también el más difícil, ya que coincidió con el incremento de casos por Covid, lo que modificó las alertas y los protocolos en los espacios escénicos y afectó a los conciertos al aire libre”.

Sin embargo, Ramírez asegura “que toda las batallas y tensiones que hemos tenido que soportar se disipaban en cada concierto con el encuentro entre los músicos y el público. Las muestras de cariño y el agradecimiento general que hemos recibido cada día nos recargaban de energía para seguir adelante con tesón”. El director del festival y de Colorado Producciones también quiso hacer “un agradecimiento especial a todo nuestro equipo” y a cada una de las muchas empresas “que han trabajado para hacer posible esta edición tan especial e inolvidable”. Esta ha sido una edición “con un altísimo nivel, que intentaremos mantener y, si fuera posible, mejorar. Un reto que hemos superado gracias al amor y la pasión que sentimos por la música”.

Un año en el que se dieron cita en las islas artistas como Wynton Marsalis dirigiendo a la Jazz at Lincoln Center Orchestra; Snarky Puppy en sus únicos tres conciertos en Europa; Avishai Cohen estrenando su disco Two Roses con la Orquesta Sinfónica de Tenerife; a Benavent, Di Giraldo, Pardo con su Flamenco Leaks; Julian Lage presentando su nuevo disco, Squint; en el que nos reencontramos con Cyrille Aimée, José James, Fred Hersch, Maria Joao o Patax; en el que descubrimos nuevos talentos como Ozma, Cimafunk, Jean-Paul Estiévenart, Liv Warfield, Chico Pinheiro, Óscar Peñas, The Black Barbies o The Buttshakers; y en el que volvimos a disfrutar del talento local con 14 propuestas canarias. “Un programa de mucho nivel que nos obliga a seguir mejorando”.

Este 30 aniversario ha sido “un reto para la organización por el Covid, hemos podido salvar el festival, celebramos todos los conciertos programados a pesar de los cambios en los protocolos que se sucedieron casi todas las semanas”. Ramírez reconoce que “hemos tenido siempre la espada de Damocles sobre la cabeza, tuvimos que cambiar algunas localizaciones por este motivo, pero lo importante es que el festival se celebró y que la gente lo pudo disfrutar de principio a fin”.

A pesar de que las previsiones a un mes de su celebración “nos invitaban a pensar en que nos acercábamos a un escenario mucho más cercano a la normalidad, lo cierto es que hemos vivido con mucha tensión los cambios de alerta en casi todas las islas” lo que afectó sobre todo a la isla de Tenerife, “nos vimos en la obligación de buscar alternativas a los conciertos en abierto, tanto en Adeje como en Santa Cruz de Tenerife y Puerto de la Cruz”. Los de Adeje pasaron de la Plaza de España al Auditorio de la EMMA; en la capital tinerfeña, en un principio se iban a celebrar en la Plaza de la Candelaria, pero finalmente se desplazaron a dos recintos cerrados, La Granja y el Auditorio; y en el Puerto de la Cruz, aunque anunciados en El Penitente, como hace un año, se trasladaron al Lago Martiánez, un espacio estable. También sufrió cambios el que se celebró en La Palma, que pasó de la Plaza España a la Carpa Juan Pablo II.

En este apartado, Miguel Ramírez quiso agradecer “la predisposición y buena voluntad de todos los espacios escénicos para que no se cancelara ningún concierto”, así como las gestiones realizadas por los responsables de los ayuntamientos afectados por esos cambios, “ha sido fundamental su apuesta por la cultura y por el festival, porque en estos casos lo más fácil hubiera sido suspender los conciertos, pero han decidido seguir adelante y buscar alternativas, algo que agradezco muchísimo”, declaró.

En muchos casos, estos cambios provocaron “una reducción de aforos que dejó fuera a mucha gente, también cambios en los protocolos, que afectaron tanto al público como a los grupos” y evidentemente, “a la organización del festival y a los propios espacios escénicos, que nos hemos tenido que ir adaptando cada semana a los cambios provocados por la incidencia del covid”. En resumen, “los únicos problemas a los que nos enfrentamos en esta 30ª edición estuvieron relacionados con el Covid, ya que otros de tipo logístico, como el transporte interno, en el que detectamos muchas carencias, también está ocasionado por los efectos de la pandemia”.

En el balance positivo, además de la programación y la respuesta del público, “que llenó en más de un 90% los aforos”, también hay que destacar la incorporación de nuevos espacios, como por ejemplo “la explanada del Faro de Maspalomas o el Auditorio de ExpoMeloneras, volver al municipio de San Bartolomé de Tirajana es muy importante para nosotros y haberlo hecho en estos dos espacios, ha sido como cumplir un viejo sueño”, reconoce Miguel Ramírez, que también valora muy positivamente la celebración de conciertos en museos como el MUNA en Santa Cruz de Tenerife o el Elder en Las Palmas de Gran Canaria, así como el Auditorio José Antonio Ramos, en el parque Doramas de la capital grancanaria, “son espacios que han llegado para quedarse”.

El director del Canarias Jazz & Más valoró positivamente también la consolidación del Teatro El Salinero, en Arrecife, para albergar “un concierto de primer nivel como el de Snarky Puppy” y la celebración de los conciertos los domingos a las 15.00 horas en The Paper Club, “han funcionado muy bien y esperamos poder repetir la fórmula e incluso poder trasladarla a otras islas”.

Una edición, la 30ª edición, que pudo llegar por primera vez a las ocho islas en una misma edición gracias a los patrocinadores, en especial al “Gobierno de Canarias, que este año ha hecho un esfuerzo enorme incrementando su patrocinio de manera considerable”; pero también a Canaluz, una empresa “que acaba de llegar y que ha confiado en la música y en la cultura”. En el capítulo de agradecimientos, Ramírez incluye a los Cabildos de Fuerteventura, Lanzarote, La Palma, El Hierro, La Gomera, Tenerife y Gran Canaria (a través de su Patronato de Turismo); los ayuntamientos de Las Palmas de Gran Canaria, Santa Brígida, Teguise, San Bartolomé de Tirajana, Santa Cruz de Tenerife, La Laguna, Puerto de la Cruz, Adeje, Los Llanos de Aridane, San Sebastián de La Gomera; y los espacios escénicos Auditorio de Tenerife, Fundación Auditorio-Teatro, Teatro Guiniguada, Espacio La Granja; Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología, el Convento de Santo Domingo en La Laguna, el Centro de Congresos de ExpoMeloneras y el Museo de Naturaleza y Arqueología de Tenerife (MUNA).

Miguel Rámirez avanzó que “ya estamos trabajando en la que será la próxima edición del festival, para la que además habrá novedades en nuestra programación. Desde hace años teníamos en mente organizar un fin de semana con artistas de nuevo cuño, que refuercen la oferta del ‘& Más Músicas Creativas’, en la que puedan entrar proyectos que atraigan a un público más joven, pero que mantengan alto el nivel musical con directos a la altura de lo que siempre ha sido nuestro festival”.