El aislamiento de las personas mayores en La Gomera afecta a su salud

Dado que el índice de envejecimiento en la isla es uno de los más altos de Canarias, la investigación se ha centrado en conocer la situación económica, vivienda, salud y acceso a recursos sociales de la población mayor de 65 años, concluyendo que el sentimiento de soledad es mayor y declaran peor estado de salud las personas que cuentan con menos recursos económicos, lo cual se acentúa en el género femenino. 

Recientemente se ha presentado el primer diagnóstico sobre la situación de la población mayor de 65 años La Gomera, realizado por Cruz Roja con una muestra de 595 personas procedentes de los diferentes municipios de la isla.

El acto informativo, que tuvo lugar en la sede insular de la Institución, fue ofrecido por Mayte Pociello, presidenta provincial de Cruz Roja en Santa Cruz de Tenerife, Josué Gutiérrez, sociólogo y director del estudio, y Rosa María Pérez, presidenta insular de Cruz Roja en La Gomera.

Además, se contó con las intervenciones del voluntariado y los técnicos de los diferentes proyectos que han surgido a raíz de este estudio, y con la asistencia de representantes de las distintas administraciones públicas, organizaciones y recursos sociales, tanto municipales como insulares, que se han mostrado interesados en estas cuestiones que repercuten en la sociedad en su conjunto.

Durante la presentación, Mayte Pociello destacó la importante labor del voluntariado para la realización de este trabajo, que pone de manifiesto la necesidad de actuar, para la mejora de la calidad de vida y el bienestar de las personas mayores de 65 años.

Teniendo en cuenta que el índice de envejecimiento en la isla de La Gomera es uno de los más altos de Canarias y que las personas mayores de 65 años representan el 21,72% de la población de la isla, la investigación se ha centrado en conocer su situación económica, vivienda, salud y acceso a recursos sociales.

Josué Gutierrez ha expuesto los datos más relevantes que arroja este estudio, constatando como la situación económica de las personas mayores tiene una influencia directa en el sentimiento de soledad y en la autopercepción de su estado de salud. Además, se acentúa la existencia de la brecha de género, que afecta en mayor medida a las mujeres que a los hombres. Se recalca así la importancia de continuar trabajando en esta línea, en coordinación con el resto de administraciones públicas de la isla.

Haciendo referencia a algunos de los datos más relevantes que se han podido extraer de este estudio, se puede concluir que la soledad está presente en la vida de las personas mayores de La Gomera. El 40,3% de las personas encuestadas vive con una sola persona y el 24,7% con ninguna persona. La soledad también tiene brecha de género: el 30,8% de las mujeres encuestadas no vive con ninguna persona y solo el 13,7% de los hombres vive solo. Esto se puede asociar con situaciones de viudedad, ya que las mujeres tienen una esperanza de vida mayor que los hombres.

Asimismo, la cuantía de la pensión es determinante, los mayores que más cobran conviven más acompañados que los que menos cobran. Esto es paradójico, pues supone que son precisamente estas personas más vulnerables (las que cobran una menor pensión) las que más viven solas.

En cuanto a las condiciones de habitabilidad de su vivienda, un 87% de la muestra reside en viviendas en buenas condiciones, pero un 52% declara que su vivienda tiene barreras arquitectónicas internas y casi la mitad de la muestra dice que tiene una mala accesibilidad exterior a su casa. Esta dificultad de accesibilidad a la vivienda puede trasladarse en una menor posibilidad de salir y entrar al hogar y, por tanto, también en una menor integración en la sociedad.

Si se analiza el estado de salud subjetivo según el género, un 72% de las mujeres declara que su estado de salud es regular o malo frente a un 56% de los hombres que responde lo mismo.

Además, si seguimos analizando el estado de salud subjetivo, pero esta vez teniendo en consideración la cuantía de la pensión, se observa que cuanta más pensión se percibe, es más probable que manifieste que su salud es buena o excelente. Un 26% de los que menos cobran declaran tener una salud buena o excelente, frente a un 37% de los que cobran entre 500 y 1000 euros y a un 51% de los que cobran más de 1000 euros.