Noticias Tenerife Oscar Izquierdo: “Mentiras Electorales”

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Oscar Izquierdo: “Mentiras Electorales”

La calidad de la mayoría de los políticos que tenemos o mejor dicho, que resignadamente, aguantamos estoicamente en la actualidad, sea de cualquier partido político, se refleja en sus propuestas electoralistas, cada cual más abultada y fuera de la realidad.

Alguien ha dicho ya, que estamos en una verdadera tómbola, donde cada uno promete lo imposible, por factible. Como se dice vulgarmente “se pasan de frenada” que viene a significar, a grandes rasgos, que, por exceso de impulsividad, desvergüenza o por falta de reflexión, se ha ido más lejos de lo que se quería o mejor dicho, debía.

Las ofertas aparecen por todos lados, los compromisos se dicen, pero no se responsabilizan, los juramentos son ficticios y todavía más, se atreven a proponer, como nuevo, lo que ya dijeron en la campaña electoral de hace cuatro años, que no han cumplido, ni en el gobierno, ni en la oposición.

Los olvidos son manifiestamente notorios y ahí es donde entra la prepotencia ideológica de políticos mediocres, que piensan que los ciudadanos, es decir, los votantes, somos personas sin conocimientos, verdaderos analfabetos, niños de pecho, que no tenemos criterios propios, ni sabemos discernir entre los bueno y malo o verdadero y falso.

Es un paternalismo típico de los populismos o de los pensamientos totalitarios, da lo mismo que sean de izquierda o de derecha, que ahora se arrogan todas las formaciones partidistas y especialmente, los políticos que se creen verdaderos mesías, salvadores de la patria que, sin legitimidad alguna, asumen una supremacía moral que nadie les ha otorgado, pero que ellos mismos se han arrogado.

Los electores se arrepienten de lo que votaron la última vez, dos de cada cinco, así lo manifiestan públicamente.

La precampaña ya es un verdadero circo, dicho con el máximo respecto a esa actividad lúdica y entretenida, que nada tiene que ver con las soflamas, expresamente artificiosas, que intentan engañar o chasquear, que por si alguien no sabe el significado de esta palabra es “faltar a lo prometido”, a todo el que tiene la paciencia o mejor dicho, el sobrellevar lo que dicen los candidatos, desesperados por conseguir algún puesto, que les garantice vivir cuatro años de la política.

Acuérdense que abundan por estos lares los suéldologos, que como ya hemos definido en muchas ocasiones, son aquellos políticos profesionales, que fuera de la actividad pública, no tienen ni oficio, ni beneficio, verdaderos trepadores, burócratas, aduladores dentro del partido o pelotilla del líder de turno, para que lo escoja, para que vaya en una lista electoral en puesto de salida. Siempre le estarán infinitamente agradecidos y serán, fieles servidores de sus mandatos y defensores acérrimos ante las criticas que reciba su amado y bienhechor caudillo.

Los discursos en los mítines reflejan la personalidad de cada político, su sinceridad o por el contrario, su mofa a los que lo oyen. Suele ser una perorata, que viene a ser la homilía generalmente pesada y sin sustancia, una especie de sermón laico, para convencer a los suyos, que ya están suficiente adoctrinados, incluso podríamos decir que amaestrados.

Karl Popper, politólogo austriaco, sentenció: “Los que nos  prometen el paraíso en la tierra nunca trajeron más que infierno”. Como ejemplo histórico incuestionable, ahí tenemos a las tres ideologías desbastadoras del siglo pasado, el nazismo, el fascismo y el comunismo.

La mentira se define como expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, se piensa o se siente, también, como cosa que no es verdad. Mayoritariamente, nadie cree a muchos políticos, ellos mismos se han buscado el rechazo ciudadano por troleros. La sinceridad hay que ganarla con palabras y después con hechos. Oscar Izquierdo, Presidente de FEPECO.

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