Juan Santana | El taxista sintió miedo en El Fraile. Arona

Un amigo taxista de Arona confesó que llevó a una mujer a El Fraile en el sur de Tenerife y según sus palabras textuales sintió miedo cuando estaba por la zona central. ¿Miedo de que o a quién?. Creo que muchas personas exageran cuando sueltan por sus bocas éste comentario porque no será para tanto y cuando nos tiene que pasar algo malo en nuestras vidas, pasará en cualquier momento y en cualquier lugar.

Vivimos con miedos y los miedos son por las inseguridades y también es verdad que salir a altas horas de la madrugada puede ser peligroso en cualquier lugar del mundo, pero ésta frase de sentir miedo cuando vas por El Fraile es muy cansina, cuando incluso a las diez de la mañana podemos ver en cualquier calle de Ten-bel algunas personas fumándose una papela de heroína, porque la venden tranquilamente y descaradamente en la calle. «No es fácil controlar la venta de drogas en ninguna parte del planeta» y obviamente El Fraile no quedará atrás y a medida que vaya aumentando el paro, aumentarán los robos y los enganchados.

Las cosas pasan porque tienen que pasar y hasta el momento donde están robando es en las zonas solitarias, en las casas que saben que están vacías, o algunos coches porque dejan algún objeto de valor a la vista, o roban bicicletas y los que están enganchados a las drogas no tienen nada que perder, porque han perdido absolutamente todo. Para pasear por las calles en cualquier lugar, siempre será mejor con la luz del día, porque las noches son peligrosas y gracias a Dios todavía tenemos muchos lugares por dónde podemos pasear tranquilamente.

El sentir miedo en horas nocturnas siempre es normal, porque la oscuridad siempre dio un poco de repelús y quiero insistir que El Fraile es un lugar por donde todavía podemos sentirnos libres. En cualquier parte del planeta, siempre será mejor pasear acompañados en horas nocturnas, porque en todas las partes del mundo existen algunos energúmenos y cuando sucede algo malo o triste, la obligación es denunciar urgentemente a los cuatro vientos, desde la denuncia formal a los Cuerpos de Seguridad y publicar en todos los medios de comunicación posible, porque los que tienen que sentir miedo, son justamente los energúmenos.

Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.

 

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