Juan Santana | Sergio Antonio estaba feliz y muere sin esperarlo

Nos fuimos a dar un paseo con un velero un mes antes de la famosa pandemia desde el Puerto de Amarilla Golf en el sur de Tenerife y conocimos a Sergio, que estaba muy feliz practicando con el velero. Estuvimos una mañana por la costa y nos reímos, pero también confieso que disimulaba el pequeño mareo por el movimiento del velero. Compartimos unas pequeñas clases de timón y hubo que tirar del motor del barco porque éste día no había tanto viento para utilizar las velas. Nos hicimos unas fotos y vídeos para compartir en las redes sociales con todos los presentes.

Ha pasado el tiempo y ésta mañana del día dieciocho de septiembre del 2.021 recibo una mala noticia, «Sergio Antonio falleció en un accidente de tráfico hace un par de meses». Según me contó el capitán del barco, cuando Sergio Antonio iba con su pareja en la moto, un coche les chocó por detrás y los tumbó con la gran mala suerte de que Sergio muere. Fue por la zona de la Escuela Oficial de Idiomas en Los Cristianos, al Sur de Tenerife y el conductor del coche siguió su camino, pero lograron localizarlo y hasta aquí tengo la información.

Sergio Antonio es una prueba más de lo que es la vida linda mientras sea verdad, es un paseo mientras respiras, duermes, caminas, sueñas, comemos, amamos, odiamos o queremos y siempre estaremos con dinero, sin dinero o con buena o mala salud, cogidos de la mano del factor suerte. ¿Que habrá después de la vida?, ¿El descanso eterno?. Esto no lo sabrá nadie hasta que nos vayamos al más allá, dónde absolutamente todos iremos por más que luches para que pase lo contrario. Con Sergio Antonio estaríamos cuatro horas y en este tiempo hubo sonrisas, amor y respeto, ilusiones y emociones. Personalmente «no creo en el futuro», porque realmente el futuro no existe. El futuro es un sueño, una ilusión, un deseo o muchos deseos por cumplir, pero realmente el futuro no existe, porque siempre existirá el presente y el pasado.

Descansa en paz Sergio Antonio y espero que sí desde el más allá podemos ver las locuras de la vida acá, ahora seas un poco feliz con estas palabras y estoy seguro que todavía muchas personas no saben que te has ido sin avisar.

Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.

Juan Santana.