Juan Santana | Ramiro Aguilar, bisabuelo de Canarias

¿Quién no ha escuchado hablar de Belén Esteban, Jordi Pujol, Puigdemon, Pedro Sánchez, Abascal, Pablo Iglesias o de todos los famosos por infinitos motivos?. Te presento a Ramiro Aguilar el bisabuelo de Canarias y con su permiso, pero no sabrás casi nada, simplemente lo más interesante a nivel personal. Nació en la Gomera y hace casi un siglo vino a vivir en Tenerife, pero algo anecdótico es que cuando su hijo tenía catorce años le pidió permiso para irse a Inglaterra con una familia conocida y han pasado aproximadamente treinta y seis años, un año menos que mi hijo de Gran Canaria y haga usted las cuentas. El hijo de Ramiro tiene cincuenta y tantos y vive en Londres con su vida, sus hijos, un buen trabajo y en definitiva es un gomero inglés. Las personas viajamos de aquí para allá y de allá para acá por infinitos motivos, ya sea por obligación, por cambiar de aires, por enamoramiento, por experiencia o por lo que sea, pero viajando y intercambiando culturas, siempre cambiaremos nuestras formas de pensar y en la mayoría de los casos a mejor.

Mi hija hace un mes y poco, se fue a Londres con veintidós años para acentuar mejor el inglés y tuvo la gran suerte de conseguir trabajo al segundo día y sin conocer a nadie de la empresa, es decir, sin enchufismo y como padre siento orgullo mezclado con un toque de tristeza, pero así es la vida, no la hemos inventado nosotros. Ramiro Aguilar hace cuatro años que no ve a su hijo Francisco que está enganchado en Londres, pero no pierden el contacto obviamente y a ver cuánto tiempo estaré yo sin ver a mi hija. En éstos tiempos de locuras infinitas, porque los medios de comunicación nos arrastran a quienes estamos enganchados a las noticias, decimos lo que parecen barbaridades. A mi hija por ejemplo le aconsejo que compre velas grandes rojas que duran aproximadamente cuarenta y ocho horas, además de linternas y latas que caduquen por lo menos en el 2.025 porque puede haber un apagón el día menos pensado. Ella se ríe y le digo, «Ríete, pero hazlo aunque sea para que me calle». El mundo se está entremezclando y hemos perdido el control y todos queremos ser protagonistas en lo que sea o los mejores al precio que sea y al final para nada. Aquí lo dejo y gracias especialmente al amigo Ramiro Aguilar por permitir compartir un poco de nuestras vidas.

Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del Ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.