Juan Santana | Palabra que no gusta nada, «Suicidio»

La palabra «Suicidio» suena triste y con mal rollo y decir o escribir la verdad es un deporte de alto riesgo, pero la misma vida es un riesgo que debemos asumir si deseamos sentir un poco de libertad aunque sea equivocadamente. Para cumplir nuestros deseos o nuestros sueños tendremos que trabajar y según hasta donde queremos llegar será el camino y el esfuerzo a seguir. Muchas personas hemos sentido alguna vez el deseo de irnos al otro barrio, porque estamos en el pozo de la amargura, pero gracias a Dios o al destino, siempre hay una esperanza, una mano que nos ayudará a levantarnos y seguir caminando. El suicidio siempre será voluntario porque el cerebro es la central lechera del cuerpo y es quien ordenará las buenas o malas decisiones. La cuestión es que cuando un ser querido toma ésta decisión dejará un reguero de víctimas en el camino y en la mayoría de los casos, algunos vivos se sentirán culpables. La eutanasia es una muerte voluntaria, parecida al suicidio, pero gracias al destino cuando somos positivos, algunos tenemos la suerte de poder despedirnos.

En mi caso personal por si es la primera vez que estás leyéndome, te confieso que tengo el orgullo de poder haberme despedido de mi padre en paz descanse, porque él era consciente del deseo de irse al más allá. El doctor nos reunió, él decidió que no le amputaran las piernas por su gangrena y lógicamente lloró después de ésta dura decisión. Aquel sábado a las nueve de la mañana el médico me dijo, «Tienes quince segundos para despedirte de tu padre una vez le pinche». Mirándole a los ojos le dije, «Papá, has sido el mejor padre del mundo, nos vemos» y cerró los ojos sonriendo. Somos cuatro hermanos, pero el único que pude despedirlo fui yo, alguien tenía que hacerlo. Amigos míos se han ahorcados después de diagnosticarles un cáncer, uno de ellos se tiró desde un sexto piso, otros porque el banco les avisó de un embargo. En España hay aproximadamente once suicidios cada día según las noticias de televisión, pero estoy convencido de que son muchos más y hacen falta muchos especialistas psicólogos y psiquiatras que ayuden a través de los medios de comunicación, porque a nivel personal Sanidad no funciona, sin entrar en más detalles.

Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del Ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.