Juan Santana | Mi padre también fumaba puros

Con el permiso de Don Pedro Hernández, deseo compartir mi opinión de cómo puede ser éste hombre, que hasta hoy somos amigos virtuales, cómo las más de diez mil personas que navegamos por las redes y espero conocerlo algún día.

Igual acierto en algunos de mis pensamientos como es Don Pedro, pero le confesé públicamente por sus imágenes que me caes bien. Tiene cara de estar muy quemado de escuchar tonterías, más que cualquier horno de panadería. Su cara me dice, que las ve venir a mil kilómetros y prefiere fumarse y disfrutar el puro mientras espera para luego disparar sus palabras bien sonantes. Según la poca información que tengo, es de Las Palmas de Gran Canaria,  justamente dónde nací yo. Su rostro me recuerda al actor de películas western Livan Cliff, que lo conocí cuando hizo la película «Por la senda más dura», en el Cañón del Águila, SIOUX CITY, Western Town, un poblado del Oeste Americano, que está en el sur de Gran Canaria. Presumo de estar nueve años trabajando por las noches de camarero en el Saloon y los carteles y rótulos del poblado, los pintaba yo. Todavía quedan algunos carteles, pero seguimos con Don Pedro, que es el protagonista. Don Pedro tiene pinta de tener las cosas muy claras y está disimulando el mosqueo que tiene porque huele a un futuro muy chungo cómo muchos obviamente, pero Don Pedro es de los que no se callan.

En el caso de las pobres personas que llegan de África, piensa igual que yo. Los que llegan y roban o hacen daño, se les lleva a su país de origen nuevamente y punto pelota, porque no nos vale la frase de la Comunidad de Marruecos, comunicando que los malos no representan a su país, pero tampoco representan a España. Aquí lo dejo. Don Pedro tiene pinta de ser un Buen Hombre, muy querido y respetado. Nadie es perfecto, pero creo que Don Pedro es casi perfecto y espero y deseo no equivocarme.

Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del Ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá. Y a Don Pedro, gracias por su permiso para adivinar cómo creo que es usted. Nos vemos.

Por: Juan Santana.