Juan Santana | Nando con Teresa de Calcuta

¿A quién le importa? Es un buen titular de Nando, pero confieso que me sorprendió ver a mi amigo Nando con Teresa de Calcuta en la India y nos conocemos desde 1.995 y aquí lo dejo. Leemos su confesión. Estimado lector gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del Ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá. Obviamente, gracias a Nando.

¿A QUIÉN LE IMPORTA?

Siéntanse todas bienvenidas, personas y personajes también. Saludadas están.

Mientras escucho la “Nana arrugada” del gran violinista Ara Malikian, me rindo a la petición de mi amigo Juan Santana: “Nando escribe un artículo sobre lo que pasa, después de que la asociación se lleva los alimentos”.

Reflexionando sobre su petición, confieso que con reticencia y dudas internas en el momento en que llamó, me siento para pensar qué voy a contar y cómo, pero tengo en mi mente solo una pregunta… ¿A quién le importa?

La Asociación Inclúyeme nació hace poco más de un año y a día de hoy, ha entregado miles de kilos de alimentos (como otras ONG), en lotes de comida, a miles de personas entre las que hay adultos, mayores, jóvenes, niños, niñas y bebes, familias enteras y… ¿a quién le importa?

Los pasos son los mismos en cada recogida, una vez finalizada.

El primero de ellos comienza con el encendido del “botón de incansables” de personas que dejan su vida, sus familias, su tiempo, toda su energía, para recoger todo lo donado y cargarlo para volver a descargarlo de los vehículos, cuando llegamos a nuestro local de San Isidro. Voluntarias que haciendo alarde de positividad y de su gran humor ante la adversidad y el paso de las horas, saben organizarse con pocas miradas. Las cajas, los paquetes, hasta los sacos de papas parecen levitar mientras son colocados de manera que sean fácilmente localizados, cuando llegue el momento de preparar los lotes a entregar.

Y me resulta curioso que mientras intento describir el movimiento dentro y fuera del local, escucho “El Vals de Kairo”. Todo parece bailar en ese milagroso lugar, al son de un vals tocado a violín y… ¿A quién le importa?

En los días venideros volverán a pasar muchísimas familias por el local, para seguir agarradas a un clavo ardiendo. Personas que superan la vergüenza que sienten y piden ayuda, ante la desesperación que viven, la cual, es indescriptible. Algunas acaban de recibir, incrédulas, una cita para dentro de mucho tiempo (mucho tiempo porque hasta un día que debas esperar, cuando no hay comida, es demasiado tiempo), como pronto mes y pico. ¿A quién le importa?

Sí, existe el infierno y lo representan demonios que cierran las puertas cuando hay hambre y que se ciñen a “las normativas y ordenanzas” para cerrar durante las vacaciones o echarle la culpa a la pandemia, como excusa, para cerrarlas. Demonios que contestan a una llamada con un “búsquese la vida pero aquí no venga que no hay nadie”. Que inmensa la soledad en la que se instalan tus esperanzas, tus creencias y tu fe, cuando te abandonan aquellos a los que entregaste tu confianza. Hay infierno, quema, se clava tan adentro y… ¿A quién le importa?

¿Le importa a quien se dedica a asfaltar calles, a quien reduce la plantilla de atención social o no contrata temporalmente más trabajadores, que den salida a los expedientes?

¿Le importa a quien prefiere poner el foco en otros “problemas”, cuando el problema real y básico a solucionar es el hambre, en un país y una autonomía supuestamente avanzada, Europea y teniendo dinero, durante un estado de alarma que posibilita la toma de medidas urgentes y extraordinarias?

¿A quién le importa? ¿Al que insulta y opina en facebook o en Twitter aquello que vociferaba en un bar, le importa lo que hacemos en una pequeña asociación?

¿Le importa a alguien lo que yo pueda contar, cuando hasta a la Madre Teresa la han crucificado habiendo hecho lo que hizo?

Sé que intuyen y conocen las respuestas pero no merecen más atención, ni esas personas ni sus comentarios o intereses.

Nuestra atención la merecen esas personas que nos necesitan, en primer lugar, seguidas de los donantes particulares y empresas que entregan parte de lo que poseen, a ellas les importa. Centrémonos en las que sin hablar tanto actúan, cuando se les necesita, cuando su comunidad está en peligro, a ellas les importa. Hablemos de quiénes son y de dónde están, sacando a luz su labor, su tarea y sus actos. Porque además ellas importan, son las más importantes.

Después de la recogida de alimentos en Estasur de Malpaso, organizada por Rumberos fm, recogimos 3.000 kilos de importancia. Hay a quien sí le importa lo que cuento, lo que sufren sus vecinos, la tristeza de que te ignoren. Son muchos y son el pueblo, son corazones que hicieron latente la fidelidad a los suyos, procedentes de toda la isla de Tenerife y de fuera de ella, los que dieron una lección de humildad y solidaridad.

¿Quieren saber qué hicimos después de la recogida?

Dar las gracias. Darlas en nombre de los que sonreirán, sintiéndose queridos y acompañados en su dolor tras este gesto. Gracias a todas las personas que conservan los valores que fortalecen a la humanidad en esta islita, sabiendo que estaremos al mismo nivel con el que tratemos a los necesitados.

Y en especial, damos las gracias a Fran Correa, el Big Boss como cariñosamente le llaman en su emisora (Rumberos fm). Por atreverse a soñar y poner a prueba su poder de convocatoria, sin apoyo, ni querer sumarse ningún otro medio para ayudar en la difusión, en un objetivo tan desinteresado y noble. Gracias Fran por emocionarte viendo la realidad que vivimos y la respuesta enorme de tus oyentes. Gracias por decir inclúyeme y hacer que muchos se incluyan.

Por: Juan Santana.