Juan Santana | Las Navidades más sorprendentes

Cada vez que llegan las fiestas navideñas, comienzan los mosqueos de millones de personas, porque hacemos inventario y cada vez nos faltan más familiares y nos quedan menos años de vida, pero este año 2.020 termina con restricciones por un tubo.

El Gobierno ordena cumplir unas normas que seguramente estarán bien pensadas, aunque muchos no logramos entender por más que las revisamos. Los Centros Comerciales están a tope, porque estas fechas tienen sus costumbres u obligaciones que cumplir, con los regalos, los banquetes, reuniones de empresas limitadas y sin olvidar el tema del virus acechando día y noche, aunque en Tenerife hay un toque de queda. Un toque de queda difícil de comprender, pero mantiene a miles de personas amarradas sin salir de casa y sin el riesgo de infectarse con el Covi-19, porque siempre terminará alguien infestado en cualquier Centro Comercial o en la misma calle y «Algunos» dicen que tantas luces en La Laguna, invitan a salir a muchos locos descontrolados…dicen.

Sumando la crisis brutal que arrastran millones de personas, habrán menos regalos, pero todavía España mueve montañas de euros, porque es verdad, que los Centros Comerciales están a tope y por ahora muchísimas personas pueden desearse Felices Fiestas, con la sonrisa de oreja a oreja, porque no descubro la pólvora cuando digo, «Mientras la mayoría esté bien, la minoría tendrá que esperar a que la sociedad mejore».

Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.

Por: Juan Santana.