Juan Santana | «Hijos del Sol»

En febrero del año 1.496 según las escrituras terminó la Conquista de Canarias y leyendo el libro «Hijos del Sol», sientes el pasado con el sufrimiento de los Guanches, pero todas las conquistas del planeta siempre fueron parecidas o casi similares. No pienso entrar en detalles de quién es el autor porque si deseas leerlo, estoy seguro que tendrá que preocuparse por saberlo y en la portada de ésta carta tienes información. Un libro que engancha cómo cualquier libro basado en hechos reales y es increíble cómo comparas aquellos tiempos con éstos, dónde están los cobardes, quiénes se compran y se venden, o quiénes prefieren morir antes de ser esclavos y así hasta el infinito y más.

Por aquellos tiempos de 1.490 y pico más o menos, las Islas Canarias estaban divididas igual que ahora por Municipios y estaban los reyes que se chivaban a los conquistadores dónde podrían estar otros como Tanausu por ejemplo, pensando que dichos conquistadores cumplirían sus promesas. Llegaron los conquistadores desde tierras peninsulares con sus galeones y por la puta cara arrasaron con las tierras guanches, con el rollo del adoctrinamiento y trajeron armamento moderno dentro de la época obviamente. Los guanches solamente tenían lanzas, piedras y un poco más, pero me encantó leer un poquito de Bencomo, mi guanche preferido, mi ídolo, porque en las escrituras dejaron constancia de que a sus setenta años todavía tenía una energía brutal y luchó hasta el final.

En éstos tiempos las conquistas del planeta son diferentes, son más light, a través de las vacaciones, buscando trabajo y una vida mejor que en sus países de origen, pero ningún país del planeta queda atrás. Desde España salen Españoles a cualquier país en busca de una vida más feliz o viceversa y cuando digo más feliz, es porque estoy convencido de que los humanos buscamos más la felicidad que el bienestar material, pero está confundido y por más material que tengas, sino eres feliz no tendrás nada, serás un Pobre Rico. Es muy difícil comprender, que muchos humanos se mienten a sí mismos un día sí y otro también.

Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del Ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.

Por: Juan Santana.

 

Facebook
Twitter
YouTube
Instagram