Juan Santana | ¿Qué harías tú si fueras el Policía?

Mi hija quiere ser Policía y para éste trabajo lógicamente por obligación tienes que ser muy fuerte psicológicamente y físicamente, porque la calle es muy dura. En la calle encontramos de todo y más, desde los más educados a los más rabiosos y escribo rabiosos, porque la educación prohíbe el verdadero adjetivo que muchos deseamos decir o escribir. En todos los gremios siempre habrá alguno que tiene sus errores, pero nadie es perfecto puro y sano, porque los mismos corazones están entremezclados.

Para ser Policía tienes obligación de practicar defensa personal, porque desgraciadamente en la calle encontramos energúmenos, que con palabras no funcionan, son sordos, enfermos mentales, incultos y así hasta el infinito. Algunos odian a los Policías, porque tendrán seguramente malas experiencias, otros por su egocentrismo de endiosado que les lleva actuar de aquella forma, pero la pregunta del millón es «¿Qué haría usted siendo Policía si una persona pega su cara a la suya gritándole y sintiendo sus gotas de escupitajos?».

Creo que es una buena pregunta para reflexionar y repito que en todos los gremios existen personas que se equivocan, nadie es perfecto. Ni siquiera en el gremio de los Profesionales de la Educación todos son perfectos y una prueba entre las infinitas, es que uno de mis profesores del Instituto vendía drogas a los alumnos en el año 1.979 cuando estudiaba BUP en Aguimes. La calle es una gran Universidad cargada de sabiduría y el saber «Si» ocupa lugar. Un Policía español, enfrentado a manifestantes que no quieren a España ni a los españoles, dirigidos por sus líderes con sus sueldos de impuestos nacionales.

Que enredo, que locura más surrealista. En fin. Y hoy con tanto teléfono móvil de periodistas frustrados deseando grabar a según quién defiendas, para subirlo a las redes, mejor seguir reflexionando. Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.