Juan Santana | Por Fran el pescador de Tenerife

Es muy triste perder a un ser querido, especialmente para quienes tienen lazos de sangre. Muchos amigos desean seguir insistiendo en encontrar a Fran o saber lo más mínimo y los comprendo, sin entrar en detalles.

Comparto unas palabras para cumplir la promesa y no rendirnos. Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.

Por: Juan Santana.

Siempre estarás presente en nuestro corazón

En días pasados nuestro querido amigo Fran se fue para nunca volver y con profunda pena e incertidumbre prosigue su búsqueda con todas nuestras fuerzas. Amanece un nuevo día y los rayos del Rey sol despuntan por el Este. Otro día más y como desde siempre vienes haciendo, madrugón  y desayuno para salir a por el preciado maná. Amanece y hay que recoger las nasas, vaciarlas de su preciado contenido y volverlas a depositar en el mar para regresar a tierra sano y salvo. Lo has hecho cientos que digo cientos, miles de veces como buen Marino de otras generaciones que lo fueron antes que tú y lo único diferente es que tu hermano tiene nuevos chistes que contarte. Con poco viento y  algo de espuma en el horizonte a modo de lanas de borreguitos la faena comienza saliendo del puerto de Tajao. Nada señalaba que algo pudiera salir mal, todo estaba bajo control, repetidas tareas aprendidas a hierro y fuego, duro trabajo de un pescador pero la fatalidad acechaba de cerca a este Marino, un cabo de las nasas lo arrastro por un pie y al fondo del mar lo bajo sin tregua ante su lucha desesperada por ganar aire y tiempo para poder estar con su familia una vez más. Quizás la llamada del mar fue mas fuerte, como queriéndose llevar su vida a modo de deuda de tiempos pasados. Durante siete días te han buscado por tierra por mar y por aire, efectivos de todo tipo y de diferentes organismos, gran trabajo y ardua labor sin conseguir recuperarte de ese abismo. Tal vez si desde un primer momento se te hubiera buscado  en las oscuras profundidades de este inmenso mar, tal vez y digo tal vez hoy podríamos tenerte con nosotros y poderte dar sepultura para poderte llorar y poder descansar en paz todos.

Y la búsqueda sigue, insistiendo en la labor, sin bajar la guardia con la viva esperanza de encontrarte en tan inmenso mar. Tu Familia, amigos, conocidos, voluntarios cada uno aportando su granito de arena en tan complicada tarea, toda ayuda es poca ante tales circunstancias. Como dijo Arquímedes «darme un punto de apoyo y moveré el mundo», es esto mismo lo que queremos conseguir ahora, mover a todo aquel que quiera dar su apoyo a esta rota familia de pescadores del sur. Intentamos con esto que toda aquella persona que quiera ayudar de alguna manera lo haga, tanto buceadores, pescadores, hombres de la mar, cualquier tipo de ayuda será bien recibida. Número de contacto (666366815).

Gracias a todos.