Juan Santana | ¿Qué echo de menos en Pozo Izquierdo?

Primeramente tendré que decir que ya tenemos cierta edad para calmar alegría y tristeza entremezclada.

Pozo Izquierdo, es una playa del Sur de Gran Canaria, dónde muchos vecinos especialmente de Sardina del Sur, tenemos la suerte de poder disfrutar de una casa, porque nuestros antepasados compraron y cada verano gozamos del fresquito de la costa, aunque muchas familias viven todo el año.

También hay que decir, que actualmente conviven muchas personas de diferentes partes del mundo, porque es un lugar mágico y relajante. Antiguamente era una playa que casi nadie la quería por su viento y sus piedras, pero actualmente gracias al viento, es una de las playas mejores del mundo para practicar windsurf.

Cuando era niño, muchos vecinos recordamos aquellos tiempos que desde finales de junio, las familias alquilábamos el camión Ebro de Antonio Ramos, en paz descanse, para bajar desde Sardina del Sur a Pozo Izquierdo, los colchones, mesas, cabras, alfalfa y más enseres porque hasta las cabras pertenecían a la familia. En mi caso personal, confieso que mi abuelo paterno compró la casa por quinientas pesetas por aquellos tiempos cuando no estaba ni el Roque Nublo y era una casa de piedras, con las puertas cerradas por candados. Lógicamente montábamos una casa con chapas y maderas para las cabras que nos daban la leche diaria por esos tiempos que no existían los tetra brik de leche natural, entera, con o sin lactosa. Echo de menos las noches de guitarreo en la famosa escalera, los charcos con pulpos o viejas a la vista, coger jacas o cangrejos para pescar. Las reuniones de las abuelas vestidas de negro, que eran nuestro Facebook. Pasa el tiempo y no hay forma de pararlo y cómo dice parte de la canción de Pablo Milanés, «El tiempo pasa y nos vamos haciendo viejos».

Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.

Por: Juan Santana.