Juan Santana | Demasiados días de fiestas muy raros

Demasiados días de fiestas muy raros

Demasiados días de fiestas muy raros

No habrá que llevar a tertulia que la navidad es una época de grandes negocios incluso con los calabacines, porque el día veintiséis estaban a casi tres euros en algunas tiendas. Éste año 2.021 el día 24 y 31 de diciembre han caído un viernes, es decir sábado y domingo también son brutales y el día 6 de enero para la llegada de los reyes cae un jueves con un súper puente, pero no estamos viviendo aquellos años de ilusiones por una bicicleta, para disfrutar cuatro días pedaleando, porque «ahora millones de niños sueñan con que los padres les compren un nuevo teléfono móvil de última generación».

Pero lo más triste de éste año y el anterior, es el famoso Covi con sus normas y restricciones incomprensibles, dónde siguen las luchas por el si y el no. Según los empresarios de bares y restaurantes, hoy 27 de diciembre están obligados a pedir Certificado Covi o un papel con el PCR con menos de 48 horas a los clientes para poder entrar al interior a consumir y decidí dar un paseo por diferentes Cafeterías y Restaurantes, comprobando que de cada diez o once locales aproximadamente uno solamente pedía dicho Certificado o los PCR. Luego vemos a las personas felices paseando por las calles sin mascarillas aunque creo que por las calles no es obligatorio.

En las guaguas y demás locales no exigen nada y pensando el porqué de la exigencia en los bares y restaurantes, será porque para comer y beber obviamente tenemos que quitarnos las mascarillas y escupimos el virus invisible. Últimamente escuchamos muchas veces en las noticias la frase, «Han sido sorprendidos y denunciados por fiestas ilegales a no sé cuántas personas» y es curioso, suena nuevo y sorprendente como se regocijan de sorprender a montón de personas felices cantando y bailando y sin embargo cuesta un huevo atrapar a los que hacen otras fechorías sin entrar en detalles.

Muchas personas se pasan por el forro de los huevos que les confinen porque estuvieron con positivos y salen felizmente alegando que se encuentran bien y punto pelota. Familias separadas por navidades incluso en las mismas casas porque los rastreadores les llaman para comunicarles que son sospechosos infestados y tienen que comerse el marrón de estar como gorilas enjaulados en el zoológico.

Ésto es todo muy raro, muy mal explicado para que la gran mayoría lo entienda y cuando algunos idiotas de programas de televisión que van de expertos escupen por sus bocas de ignorantes la obligación de vacunarse, más aún les odiarán a los imbéciles que van de expertos y que conste que en mi familia están todos Vacunados y algunos están arrepentidos por sus razones, sin entrar en detalles. Éste Fin de Año del 2.021 también es muy raro, pero no importa, Feliz Año 2.022 y Próspero Año 2.022 cargado de esperanza y especialmente paciencia.

Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.

Juan Santana

 

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