Arona, Municipio al sur de Tenerife, tiene paisajes de película y cada año siento obligación moral de subir al Roque del Conde, como si de una promesa de tratara por seguir vivo y fuerte.
Éste año es la cuarta vez y casi acaba el año sin subirlo, pero desgraciadamente tuve la mala suerte del primer año, que encontramos las nubes que no dejan ver el Médano, Adeje y Arona desde lo más alto, pero algunas estampas pudimos plasmar para el recuerdo y siendo consciente de tener lectores que leen hasta dos veces algunas cartas, les dedico éstas caminatas.
Algunos lectores que conozco personalmente, tienen problemas en sus piernas y no pueden caminar, ellos y ellas saben quiénes son y a ellos y a ellas les dedico éste gran día. Ojalá antes de irse al otro barrio, muchas personas puedan subir al Roque del Conde y gozar de este maravilloso espacio natural, porque sentarse en las alturas y sentirse libre, es inexplicable. Si decides llegar hasta lo más alto, simplemente tienes que ir hasta Arona casco, preguntas por la zona y verás unos carteles que marcan el camino rural. Subes tranquilamente, relajado con un paso normal y puede durar unas dos horas, tomando imágenes y obviamente sentándonos unos minutos porque no todo es sacar fotos y seguir caminando.
Debemos aprender a guardar el teléfono móvil y disfrutar de la realidad, pero también tenemos que procurar subir cuando no haya nubes, porque podemos encontrarnos con los tres municipios tapados. Buen calzado y agua lógicamente que no falten.
Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del Ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.
Por: Juan Santana.