Juan Santana | Creer en nada, en algo o en alguien, es ser un creyente

Los creyentes en nada, en algo o en alguien, es porque creemos incluso en nada, gracias a Dios y me considero un soldado de Dios, una energía interior imposible de explicar, pero es una fuerza indestructible. Cada año por fechas navideñas muchos sentimos obligación de hacer muchas cosas, como una tregua en una guerra. Una de las cosas, es tocar y cantar en la Residencia del Centro de Mayores en Los Cristianos al sur de Tenerife, para los abuelos que están todos los días sentados y felices en dicho Centro, que por cierto este año fue especial, respiré un aire muy limpio en el ambiente. Cuando tomamos la foto o grabamos algún vídeo, es para el recuerdo y fomentar el Buen Rollo, no hay más.

Una semana antes fui hablar con la dirección y el personal del Centro para organizar la visita anual para el jueves día 19 de Diciembre, porque José Pimienta amigo y conductor de Titsa, que toca el timple como los dioses libraba este día, pero además nos acompaña Aurelio Domínguez Oliva, un nuevo amigo de hace dos o tres meses a quién regalé unas maracas y el 2.020 tengo la responsabilidad de enseñarle a marcar los tiempos musicales. Los amigos del Centro comentaron que la Fiesta Grande, era el viernes día 20 de Diciembre, pero este día imposible de asistir por Pimienta el timplista. Una vez más hemos cumplido intentando ser y hacer un poco más felices a personas, especialmente a nosotros mismos y pregunto, “¿Qué sería de nosotros si no fuera por nosotros mismos?”.

Cada persona es un mundo cargado de alegrías y sufrimientos, con sus errores y sus virtudes, pero una forma de pagar a Dios es sonriendo a la vida e intentando ser mejores personas, aún sabiendo que la falsedad de los humanos es brutal y muchas veces desde que doblamos la esquina, nos clavan espinas invisibles, pero volamos por encima de ellas y no pican nada. Igual que todos los años el 15 de Agosto, estoy en Tazacorte en La Palma, visitando a la Virgen de las Angustias porque me da la gana, nos da la gana de cantar para los mayores que si cada uno de ellos compartiera diez páginas de un libro con sus experiencias, sería un libro con éxito asegurado. Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.

Por: Juan Santana. 

Si no tocamos y cantamos siempre, especialmente para NUESTROS ANCESTROS, en Navidades, sufririamos.

Publiée par Juan Santana Armas sur Jeudi 19 décembre 2019