Juan Santana | El Amor es invisible, se siente y existe

Después de la pandemia con sus más y sus menos hemos trabajado mucho más con los cerebros, porque estar confinados obligaba a éstos menesteres. Hace unos días dedicamos un tiempo a ver a los amigos del sector taxista, especialmente a Fran y a Félix, pareja de hechos, sin entrar en detalles. Estaba llegando un ferry y todos los taxis gracias a Dios cargaron clientes, pero Fran Paz que era el último, nos pide que esperaramos en el Puerto de Los Cristianos, sur de Tenerife, para tomar algo y arreglar el mundo. Fran Paz tenía una carrera muy corta y a los quince minutos volvió, pero justamente cuando llegó apareció un cliente. El puerto estaba vacío, no había nadie, solamente Aurelio, Fran Paz y yo, pero apareció un cliente de la nada, un joven que tenía que irse urgentemente al Aeropuerto de los Rodeos en el norte. Fran Paz con aquella cara de pena, nos dijo «Lo siento, tengo que ir hasta el norte», pero Aurelio y yo, sonreímos de felicidad.

Fran Paz que está cómo estamos casi todos con la soga al cuello porque han sido muchos meses de no movernos sin trabajo y come cocos, estaba triste por una sencilla razón, «No podíamos estar juntos un rato hablando con Amor de amigos». Fran Paz demostró que la amistad existe y obviamente el dinero es obligatorio para poder comer principalmente, pero los valores morales están por encima de los valores materiales. También demostró que no hemos perdido el tiempo cuando vamos a visitar a los amigos como Fran Paz o Félix, porque hoy estamos aquí y mañana estaremos en el otro barrio y además a los aproximadamente siete mil millones de personas que habitan en el planeta, les importará un rábano. Con ésta carta deseo felicitar a todos los que tienen amigos de verdad, porque es la Verdadera Riqueza. Palabra de Yo. A man.

Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.