Juan Santana | Amigos hasta siempre

Le dije, ¿Puedo tomarle una foto con el perro?. Tengo su permiso, pero quise saber el nombre de ésta excelente persona y pregunté dónde podía verlo. Tiene un pequeño hospital en el Palmar, en el sur de Tenerife, pegado al Restaurante El Pescadito y también pedí permiso para escribir unas palabras y obviamente su nombre. Se llama Javier y comenta que su perro tiene o tenía un tumor y no puede caminar, por éste motivo él ayuda levantándolo de la parte trasera. El perro es muy feliz porque actúa normalmente cuando huele a otros animales, además ladró en el momento que pasé por su pequeño hospital a preguntar el nombre y ladró como cualquier perro guardián sano. Javier dice que tiene un invento con ruedas y camina con más velocidad, pero que las aceras de El Palmar no están preparadas para éstos menesteres. Javier es un amigo de los animales y ésta mañana lunes, fue caminando desde el Palmar hasta el Faro de Punta Rasca, con dieciséis perros más, que se dice pronto.

Los animales son una responsabilidad y obviamente el amor que dan los animales es insuperable. ¿Cuántas personas son felices gracias a sus mascotas?. Hablamos de perros, gatos, conejos, pájaros o cualquier animal que sientes la amistad y ayudan a romper la soledad. Cuando leí «El Clan del Oso Cavernario», la escritora narraba como descubrieron la amistad de los caballos. Mataron a una yegua para comer y guardaron a su cría para comérsela cuando creciera, pero el roce hace el cariño y poco a poco fueron descubriendo la velocidad para llegar más lejos y más rápido para las cacerías, el transporte y la carga. Personas cómo Javier sorprenden, porque otra persona ya hubiera sacrificado a cualquier perro con un tumor. Hacen falta más personas cómo Javier.

Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del Ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.