Plagiarius, plagio de ideas y conceptos de otros

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Por Jesús Millán Muñoz | Todos hemos aprendido y aprehendido de todos. Llevamos siglos y milenios de cultura. Es una rueda que va ampliándose sin límites. Pero hay que dar al César lo que es del César.

Copia de ideas de otros sin citar. Demasiados cogen ideas de los demás y sabiendo que son de los demás, ni siquiera los citan. Después ellos o ellas se llevan las medallas y los méritos y la originalidad, y, los primeros todo el mundo se olvida. La ciencia avanza porque se cogen ideas de los anteriores. Pero se citan. Sobre los hombros de los anteriores o antecesores se van montando nuevas ideas, pruebas, desarrollos, demostraciones. Por eso se dice, incluso los errores de los antecesores pueden ser la base de verdades de los posteriores…

Si los citasen harían varios bienes en uno. Primero serían agradecidos, segundo, darían al César lo que es del César. Claro está si lo saben. Tercero, podría esa cita servir a otros autores o lectores para buscar algo del primero, otras cosas. No citar sabiendo el autor, o parafrasearlo indicándolo creo que es un mal profundo en el mundo de la cultura, entonos los géneros y artes. Sé que algunos no les gusta mis artículos porque suelo citar demasiado. Pero creo que es quizás una forma de ser y de estar del mundo académico que se me ha pegado. Alguno dirá que un artículo de opinión, no se exige tanta cita. Pero creo que en la medida de lo posible, encontrar un equilibrio hay que hacerlo.

Entre otras cosas, si un sujeto A ha descubierto un matiz de frase o de idea, si lo recuerdas y sabes el autor debes citarlo. Alguien pensará que por ejemplo, si utilizo la oración: “la incivil guerra civil”. Es un término que leí por primera vez, aprendí y creo que es original de Anson, Anson el periodista, uno de los articulistas más prolíficos de este sueño y suelo patrio. Creo que debo citarlo, porque me parece una cita de un enorme calado y profundidad. Y, hay que darle el mérito a quién lo tiene. Es un ejemplo.

Ya lo dijo Unamuno, demos el mérito a quién lo tiene. Posiblemente esa idea sea anterior a Unamuno, pero recuerdo de joven haberla leído en alguno de sus libros…

He buscado y rebuscado en la galaxia WWW y me he encontrado que el primer autor que se conoce que se quejó de esta realidad, no fue Unamuno, al que este escribiente ha citado tantas veces, sino otro español o hispanorromano, Marco Valerio Marcial del siglo I d.C. Y, según los datos que encuentro también la idea o concepto o palabra “plagio”. Que en latín deriva de la palabra “plagiarius”, que significa “secuestrados o ladrón de esclavos”. Por tanto, robamos o copiamos ideas de otros, secuestramos ideas de otros. Existen también antecedentes a Marcial que se quejaron como Teognis de Mégara, en el siglo VI a. C., y Horacio…

Creo que es imposible saber de “dónde vienen todas las ideas y conceptos y argumentos y datos y razones” que tenemos en nuestras cabezas. Siempre expreso que sin saberlos unas vendrán de Kant, Descartes, Tomás de Aquino, Marx o de Platón o de Aristóteles o del Nazareno Jesús de Nazareth, o de cientos de autores y autoras de todas las disciplinas que están en el saber humano. Unas ideas van volando de un lugar a otro, de una cabeza a otra, y, es difícil saber quién es el primero.

Pero creo que es un mal, al menos, entre las personas que se dedican a la cultura, coger ideas de otros, sean de una disciplina o sean de otra, y, copiarlas y no darle el mérito a quién lo tiene. Recuerdo otra vez, si se sabe de quienes son. Si no, hagan como en este caso, siempre se lo achacaba a Unamuno, y, es un poco más vieja, el primero que sepamos que ha quedado escrita, como hemos indicado anteriormente…

Creo que sabiendo el autor, o al menos el último del que lo has leído. Creo que es un error no decirlo. Al menos en el lenguaje escrito, porque en el lenguaje oral puede quedar un poco cursi o sabihondo y soberbio o vanidoso o vanagloria…

Lamentablemente se copia en todas las artes, en todas las facetas culturales. Y, al final, unos quedan olvidados, aunque sólo sea por esa idea o hecho o dato que se les podría recordar, -recuerdo al que tendrían derecho y sería de justicia-, y, otros se llevan las sardinas y las medallas. Esta es la realidad…

¿Y, dirá usted y entre los articulistas de opinión se da este error, es muy abundante o es poco…? ¡Bueno, estimado lector/a le dejo a usted que decida, si cree que se produce mucho o poco…! ¡Paz y bien…!

https://museovirtualcuadernosdelamancha.wordpress.com © jmm caminero

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