La democracia muere en la obscuridad

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Por Jesús Millán Muñoz | Quizás hayaa que recordar el concepto de libertad. Libertad interior y libertad exterior, libertad individual y libertad colectiva. Una libertad racional y razonable.

Existen distintos tipos de libertad: de pensamiento, de conciencia, de rito-creencia, libertad de expresión. Libertad de prensa. Y, en definitiva todas van al mar de la libertad personal. Evidentemente con racionalidad y prudencia y dentro de un marco amplio legal y moral…

Bueno es recordar algunas fechas: 09 de noviembre Día de la Libertad Mundial, en relación con la Caída del Muro de Berlín; el 03 de mayo, Día Mundial de la Libertad de prensa, proclamado por la ONU; Día Mundial de la Libertad de Expresión del Pensamiento, el 20 de septiembre…

Suelo utilizar el siguiente concepto: Libertad de Conciencia, Libertad de Pensamiento, Libertad de Expresión, Libertad de Culto-Religión… Creo que estos cuatro derechos y deberes que se interrelacionan entre sí, son esenciales. Es uno de los grandes pilares del ser humano, y, creo que también de la humanidad actual. Ciertamente, no en todos los lugares se producen o reproducen o se respetan y se aman del mismo modo y la misma manera, en calidad y cuantificación.

Un Alto Dirigente de un País-Estado, no diré el nombre, hace unos años expresó. “En ningún país se cumplen todos los derechos humanos”. Y, se debió contestar: “que no es lo mismo el país que se salta diez derechos que el que se salta tres, ni cada derecho en qué cantidad y cualidad y cualificación se los salta…”. Aquí está el meollo-esencia de esta cuestión a mi modo de ver. Hagan una estadística y mapa de “derecho tras derecho, en todos sus artículos qué país se los salta y cual no, cuánto y cómo… cuantifiquen… estadísticamente”. Tanto a nivel teórico-normativo-legal y a nivel práctico… en estas dos dimensiones…

Tan importante es que si esos cuatro Derechos de Libertad se deterioran se cambia el sistema sociopolítico y es la base de otros derechos. Los grandes derechos son como una arquitectura, es como una bóveda, unos se apoyan en otros. Si alguno se deteriora todo el edificio se cae por las bóvedas y desde luego por los pilares. Es un entramado de “posibilidades y de actuaciones”.

No tengo que decir, que en la realidad, un gran derecho o un derecho se apoya en otros. Pero un derecho o un gran derecho o un derecho fundamental tienen sus límites y armonización con otros. De ahí, la enorme dialéctica, de la filosofía del derecho, hasta dónde puede llegar un derecho y hasta dónde no. Y, de los sistemas jurídicos sociopolíticos, que es la misma cuestión: hasta dónde uno y hasta cuándo y hasta cómo y hasta cuánto…

Como modesto articulista de opinión, que soy, esta es una cuestión esencial. Por un lado, hay que expresar lo observado y los datos observados, por otro lado, los razonamientos y argumentos de esos hechos, tercero, hay que redactarlos, hay que realizar un esquema verídico y lo más verdadero de los dos pasos anteriores, y, por último publicarlos. Hacerlos público que otros así lo admitan o lo nieguen…

Pero la cuestión es que en todos los escritores y en todos los autores de todos los saberes, que he visto una vez y otra, desde hace décadas, hace mucho tiempo por los problemas del Anterior Régimen, ahora por otras razones. ¿Es cuándo y cuánto y cómo puedes escribir de lo que observas y argumentas…? ¿Segundo puedes publicarlo o debes publicarlo o no…?

Porque la “censura” ya nos encontramos con la palabra clave, que ya viene de los romanos, con evolución del significado. Puede ser de tres tipos fundamentalmente: primera, la censura que el Estado o Estado-Cultura puede hacer, según la ley; segundo, la censura de grupos y colectivos o ideologías; tercero, la censura que el propio observador o escribiente se hace a sí mismo. Estos tres tipos de “censura” se interrelacionan y se combinan y se camuflan y se sinergizan y se hibridan… “Aquello que se dice popularmente: el que sabe no habla o no escribe, el que habla o escribe no sabe lo suficiente…”.

Un escritor sea de periódicos o sea de literatura o sea de ciencias sociales siempre tiene que hacerse esta pregunta. Cuánto puede decir, cuánto puede escribir, cuánto puede publicar. Cual es el límite. Cual es su límite. El no-escritor pero que habla también puede y debe hacerse esta pregunta. Porque no sólo hay censura del Gobierno-Estado, según los sistemas ideológicos-culturales. Ni sólo censura social o sociopolítica en distintos ámbitos, sino hay censura en todos los ámbitos sociales. Y, en todos son en todos… “Hay personas que censuran, y, hay personas que son censuradas…”. Sean en las familias en sentido amplio, sean en los lugares de trabajo, sean en la multitud de entidades que forman y conforman la vida humana…

Creo que Europa, sigue siendo, hoy por hoy, el paisaje y territorio dónde existe más libertad. Liberad y libertad y libertades. No dejemos de regar esta planta o este árbol porque es muy frágil. “La democracia muere en la obscuridad”. Lema The Washington Post.

http://personal.cim.es/filosofia                           © jmm caminero

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