Jesús Millán Muñoz | Fanzinoteca del Centro de Documentación del MUSAC

Hasta dónde conozco y entiendo, el MUSAC, León, Museo de Arte Contemporáneo están coleccionando y clasificando y analizando y estudiando el fenómeno del fanzine. 

 

Se considera el nacimiento oficial, es decir, revista publicadas no institucionalizadas, ni de la industria cultural, en 1940, por Russ Chauvenet. Aunque algunos consideran su precedente en el siglo XIX, cuando grupos de aficionados a la literatura, realizaban pequeñas ediciones y revistas culturales.

 

A veces, pienso que el fanzine, es decir, la revista seriada de tipo popular, no industrial, realizada por una persona o un colectivo, representa la necesidad del ser humano de expresar y expresarse en el mundo, es decir, no solo sirve de que alguien realice una pintura, un dibujo, un poema, una fotografía u otra realidad, sino que de alguna manera, debe expresarse-publicarse, informar a los otros. Otros, que posiblemente, apenas le otorguen valor. Pero que pueden tener una importancia en el enorme mar-galaxia de la autoría-creación-producción-interpretación cultural del mundo y de nosotros mismos. 

 

Con los sistemas de reproducción de copias, después de la segunda guerra mundial, el fenómeno de la “revista independiente” se multiplicó, porque se fue pasando por los distintos medios técnicos hasta llegar a la fotocopiadora y fotocopiadora en color. Dicho de otro modo, un individuo o un pequeño colectivo interesado por un nicho cultural, sea el cómic, el arte plástico, la literatura, la filosofía, el ensayo, la música o una combinación de todos los saberes y artes, podía y podría materializarlo en una obra concreta. Y, podía emitirlo-informarlo-publicarlo a otros seres humanos, al principio en papel (después también se produjeron fanzine en disquetes, discos de CD o DVD, en casetes…). 

 

Nada surge de nada, antes y al mismo tiempo que el fenómeno de los fanzines, revistas independientes de corta tirada, por lo general gratuitas o solo pidiendo la voluntad, a fotocopias generalmente, antes de todo ello, esa expresión de “informar a los otros, al público, de publicar”, ha sido una necesidad eterna en el ser humano, antes de este fenómeno, indicaba, en colegios universitarios y en centros de formación o educación, generalmente, existían dos tablones, uno para las informaciones y noticias, internas del centro, diríamos de la organización de esa entidad, y otro tablón, que era una “especie de periódico revista mural, dónde con mayor o menor orden se colgaban ideas, palabras, frases, poemas, imágenes, fotografías, canciones, etc.”. Era diríamos un periódico-revista mural, el precedente o al mismo tiempo, de los fanzines, diríamos, el precedente claro de los blogs-bitácoras de Internet del hoy

Desde al menos, treinta milenios, desde la prehistoria los humanos, tienen la necesidad de plasmar sus necesidades de interpretación del mundo, y cada uno, lo hace como puede o como quiere, desde al menos Chauvet, y desde las Venus prehistóricas, el ser humano realiza o materializa ideas-conceptos-emociones en materiales-superficies externas a él o a ella misma. Sea en las paredes prehistóricas, sea en los grafitis de las paredes de las ciudades, sea en papel en forma de fanzines, sea en forma de páginas-webs-blogs-bitácoras de las redes sociales del hoy mismo. 

 

Es bueno y positivo y necesario que los museos de Arte Actual o Contemporáneo se fijen su mirada, en otras expresiones de la realidad, de la realidad artística-estética del ser humano del hombre-mujer del hoy. Los fanzines son un medio-modo, dónde se han ido insertando-incrustando-materializando multitud de aspectos de la realidad humana cultural. Que es la cultura o Cultura sino los modos de pensar, sentir, desear, hablar, actuar de los seres humanos, a nivel individual y colectivo. Qué es la cultura sino estrategias humanas de vivir y sobrevivir. Necesitamos la cultura, para encontrar modos de actuar más correctos y adecuados y eficientes y verdaderos y bondadosos y bellos y racionales y prudentes… 

 

Antes que se pierdan los fanzines realizados en estos ochenta años, la cultura oficial y académica, debería intentar coleccionarlo, estudiarlos, analizarlos, ponderarlos, clasificarlos y exponerlos, sea en forma de libros, tesis doctorales, colecciones, exposiciones. Hoy, que se está empezando a analizar y conservar multitud de fenómenos culturales, por ejemplo, bajo el nombre de Ephemera, colecciones de objetos, apenas sin valor, por ejemplo, pasquine, carteles, hojas sueltas de exposiciones, de entradas, de fundas de caramelos, etc., que en grandes bibliotecas se están conservando (por ejemplo, en España, en la BNE, y en el Centro Documental del Reina Sofía…). 

 

Hoy, parece más necesario y de más necesidad el análisis de todos estos fenómenos artísticos y culturales y plásticos y estéticos y literarios y de imágenes no totalmente académicas, no totalmente institucionalizados, de la cultura popular, no industrializados… Porque al final, la cultura no oficial, la cultura no académica, la cultura no institucionalizada por las grandes empresas, la cultura independiente, también, puede reflejar algo y mucho de lo que somos-estamos. De nuestras penas y alegrías. Nos pueden dar, quién sabe, alguna descripción del yo individual y del yo colectivo, que pueda interesar al futuro de la humanidad… 

 

Pienso que hoy, los fanzines de papel, han sido sustituidos, en gran parte, por los “fanzines electrónicos”, es decir, esas revistas y publicaciones que están en el inmenso dragón de Internet. Pienso que hoy, las fanzinotecas deberían empezar a conservar, no solo ediciones en papel, y en otros materiales (discos, disquetes, videos, casetes…), sino también, archivar los emitidos en Internet. Serían un complemento de los de papel. Pienso que tienen la misma idea y concepto, y la misma necesidad de estar-ser y de expresarse en este mundo. ¡¿Cuántos miles, docenas de miles de fanzines-revistas-webs-blogs-bitácoras, existirán en las redes de cultura, de arte, de filosofía, de literatura, de fotografía, de imágenes, etc.!? ¡¿Cuántas, dentro de unos meses, años se habrán perdido, cuántas se habrán ya destruido en la noche de los lustros…!? 

 

¡¿Cuánta creación cultural, sea de alta calidad o de mediana calidad o de baja calidad, se pierde cada año, se destruye-deteriora-olvida, y cuánta de esa producción cultural, de conservarse, podría ser un reflejo del corazón humano, y, que podría servir a la humanidad, dentro de unos años o generaciones…!? 

Solo me queda alabar-loar la labor de conservación y estudio y análisis y clasificación y exposición y difusión que el MUSAC está realizando en estos caminos y temas. Paz y bien. 

 

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