Jesús Millán Muños | Virgen con el Niño de Santa Sofía

Datada, aproximadamente en el 865 d.C., se encuentra en la Basílica de Santa Sofía, Estambul, antigua Constantinopla, mide unos 400 cm de alto, aproximadamente, realizada en mosaico. 

Como se sabe, el imperio bizantino, Bizancio, pasó una crisis o revolución, denominada iconoclasta, en la primera mitad del siglo IX, por la cual, se rompieron y destruyeron, parece ser miles y miles de estatuas, mosaicos, imágenes de santos y santas, de vírgenes y crucifixiones, porque pensaron que era una idolatría representarlas.

Focio en el 867 d. C. patriarca de Constantinopla, en un sermón menciona, la vuelta a la restauración de las imágenes sagradas en los templos sagrados y religiosos. Estos mosaicos fueron tapados en yeso, con la conquista otomana de la ciudad, y este templo convertido en mezquita, en la restauración de 1935-1939 se reencontró.

Análisis 

Posiblemente, esta obra de arte, si hubiese sido realizada en pintura al fresco, y no en mosaico, es decir, trozos de mármol y otros materiales, pequeñas teselas, que forman un conjunto mayor. Posiblemente no se hubiese conservado, o habrían quedado muy deterioradas. Es una constante en el arte y en las artes, que ciertos géneros artísticos, florecen durante un tiempo, y después, caen en el casi olvido. Uno, uno de estos ejemplos ha sido el mosaico, en la época actual, algunos talleres, lo están recuperando, también para iglesias modernas, pero no ha traspasado todavía, insertado en madera o en superficie fuerte para la colección privada, también, como obras para los museos actuales.

Ahora, que tantos autores plásticos quieren destacar y singularizarse, aquí les estoy dando una idea o si quieren dos, ya que nos hemos puesto: quizás, sus creaciones plásticas, podrían tener importancia, o fijarse, algún galerista de renombre, si hiciesen obras con mosaicos, mosaicos insertos en superficies duras, por ejemplo madera. Y, ya que nos hemos puesto, pintura en encáustica, es decir, con cera, sería una posibilidad, que sería admitida por el mercado.

También esta obra de la Virgen con el Niño, que se habrán realizado a lo largo de la historia del cristianismo, cientos de miles, quizás, millones, en todas las técnicas y en todos los estilos, quizás menos en los estilos actuales, de las vanguardias de estos dos últimos siglos, que parece hemos llegado a un desierto de la expresión religiosa. Bien haríamos, en preguntarnos, cómo el arte religioso, en general, el cristiano en particular, dividido en arte litúrgico, es decir, para el culto, y, el arte religioso no para el culto, ha llegado actualmente, a una declive tan grande. Apenas existe arte religioso, ni de un tipo, ni de otro, comprendemos que la institución eclesiástica no tiene los medios económicos para encargar obras, como durante siglos ha hecho, a los grandes artistas del momento.

Es más, demasiado arte surge, y es antirreligioso y anticristiano, son obras, que rozan la blasfemia, el mal gusto, es decir, que resultan hirientes, para los que creen en esa confesión religiosa, es decir, que también tienen el derecho al respeto de su dignidad colectiva, al respeto de sus creencias, porque no es lo mismo, que alguien, expresado con palabras, dichas con respeto, que tal dogma o que tal concepto religioso es no racional o es erróneo, y otra, que expongas imágenes, que rozan no solo la barbarie, sino la inmoralidad, la falta de mesura a las creencias de cientos de millones de personas, etc. En definitiva, el eterno problema entre verdad y bondad y belleza, entre libertad de conciencia y expresión, no solo la propia de los autores, sino del resto de personas…

Consecuencia 

Picasso, dicen que expresaba, cosa por otro lado, clara y evidente, que la Virgen y el Niño, era una imagen más en evolución, que ha ido pasando de una civilización a otra, en el Antiguo Egipto, la diosa Isis con el niño. Posiblemente esto sea más profundo y más antiguo, quizás desde la prehistoria, las Venus, sean la mujer y el niño en su vientre, en la posibilidad del renacimiento de la vida. En definitiva, todas las culturas humanas, han estado estableciendo en imágenes, el misterio y el enigma de la creación de la vida, también de la vida humana, y la imagen de una mujer y un niño, es diríamos, una constante universal.

Dicho de paso, no podemos olvidar, ni obviar, que hasta hace unos siglos, no sabían como se “gestaba o injertaba la vida humana”, es decir, no se conocía, que dos células-gametos, una masculina y otra femenina, formaban al unirse, un embrión, un principio de un nuevo ser vivo, en el caso de las especies de mamíferos, también en los primates, también en los humanos. Aquí habría que recordar la teoría del “homúnculo”, pero nos encontramos con la barrera de las ochocientas palabras de un artículo.

Podríamos terminar con que esta imagen, realizada para el culto, culto en definitiva, recordando el misterio de la Encarnación del Hijo de Dios, en el seno virginal de una mujer de esta tierra, llena de gracia, según el dogma. Pero seamos ateos o agnósticos o no creyentes o no practicantes, deberíamos recordar, que Occidente, Europa, España, Hispanoamérica, Norteamérica no se entendería sin este dogma-misterioNi siquiera el mundo, Porque sobre este fundamento, está la base, aunque no lo crean de la aceptación y creación de muchos de los Derechos Humanos de la Humanidad. Aunque usted, no se creerá esta tesis o hipótesis…

https://www.youtube.com/channel/UCP1qKD3iC1dhkOschAftOAQ  © jmm caminero

 

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