“Grutas de Longmen en China”

Grutas de Longmen en China.

Por Jesús Millán Muñoz.

Existen 2.345 grutas y nichos, con 40 pagodas, 2.800 inscripciones, y alrededor de cien mil imágenes sobre la religión budista en esculturas y pinturas. Empezaron en la dinastía Wei del norte, siguiendo la de Tang y otros periodos diferentes. Es patrimonio de la Humanidad.

Están dividas esencialmente en diversas grutas que se denomina de Fengxian, la gruta de los diez mil budas, de aproximadamente el siglo VII, la de Guyang, de Binyang, e incluso una que se denominan de prescripciones médicas, dónde están escritos remedios para enfermedades.

Quizás, estas cuevas exijan un mínimo de reflexiones:

– En China hasta dónde conozco existen varios asentamientos con cuevas y grutas de estas características, Yungang, Mogao, Bingling. Ciertamente en distintos periodos de la historia.

En tiempos diríamos actuales que son convulsos, y todos los tiempos lo son en mayor o menor parte, debemos aceptar que esta obra, estas cuevas de Longmen es una esperanza para y de la humanidad. Si la humanidad puede realizar una obra como ésta. No sé si son ustedes conscientes de lo que estamos diciendo, en una serie de siglos, en diversidad de estilos, por diversidad de autores, con un origen religioso budista, la humanidad fue plasmando casi cien mil imágenes artísticas religiosas, fundamentalmente en esculturas, bajorrelieves, pinturas, inscripciones…

Si la humanidad, si el ser humano, si la especie humana es capaz de realizar esta proeza cultural religiosa y espiritual y artística, estemos de acuerdo o en desacuerdo con el budismo o las religiones, entonces la humanidad, puede tener esperanza que puede superar todos los retos que le puedan venir…

– Al menos el ser humano ha realizado arte plástico desde hace treinta milenios, Chauvet, pero posiblemente sea mucho anterior, quizás plasmado en tatuajes, posiblemente en otras superficies, no solo parietal sino adornos, etc.

Por lo cual debemos deducir e inducir, que el arte, las artes posiblemente sean una necesidad imperiosa en el ser humano. El ser humano para vivir y existir necesita al arte y a las artes, se dice que la belleza, pero posiblemente sea más que belleza, sea una forma de entrar en lo más profundo del ser y del estar humano, sea intentar comprender y entender el mundo exterior, en la interrelación humana, sean conocimientos simbólicos y espirituales que se van transmitiendo de una generación a otra, durante siglos y milenios.

Nos embelesamos con estas grutas, pero deberíamos ser conscientes, que la inmensa mayoría de los autores de estas pinturas, esculturas, relieves, inscripciones son anónimos y son autores, que quizás en su misma época, la inmensa mayoría eran considerados de tercera o quinta fila. En muchos casos artesanos…

– Desde que Strauss hacia 1830 escribió ese libro sobre la figura del Nazareno, en Europa y en Occidente ha sido atravesado por un huracán que podríamos denominar de agnosticismo o de escepticismo o de ateismo, y éste último en distintos grados, quizás habría que recordar diversos autores, Feuerbach, Marx, Nietzsche, Freud, etc., que han intentado convencer, por diversidad de razones reales o inventadas o imaginas que la religión o que Dios o que lo sagrado o que el Todo o que la Trascendencia es una invención, necesidad, proyección, imaginación, superestructura, sublimación, etc., del ser humano y que no es algo real en sí.

Sea o tenga una explicación o tenga otra, la “necesidad de trascendencia, de metafísica, de espiritualidad humana”, sea cerebral o sea una realidad en sí, sea psiconeuronal o sea histórica social y cultural, sea una combinación de factores de diversidad de entidades de todo tipo, no podemos negar que es y ha sido una necesidad muy profunda a lo largo de los milenios. Al menos hasta ahora.

Estas cuevas-grutas, no solo nos presentan, la enorme necesidad del ser humano, a nivel simbólico, a nivel conceptual, a nivel estético, a nivel de la belleza, a nivel de intentar entender y comprender con otros medios, con formas y colores y palabras, la esencia humana, sino que el ser humano está conformado, al menos hasta ahora, por esa necesidad de la Trascendencia, sea ésta una imaginación-necesidad psiconeuronal o sociocultural humana, o sea debida a que existen factores externos al mismo ser humano, que denominamos el Misterio o lo Sagrado, que el ser humano intuye que existen, pero que no sabe muy bien, como conceptualizarlos, pensarlos, analizarlos, remediarlos, sintetizarlos, incluso dentro de una religión semiatea como algunos dirían del ateísmo.

Para terminar, siguiendo el adagio de la Grecia antigua que no sirve ninguna filosofía que no intente curar algún mal o sufrimiento, me pregunto, nosotros los occidentales, ahora, que existen docenas de miles de autores plásticos en Europa de distinta categorización, que se prestarían a realizar una o varias obras de forma gratuita, no podríamos crear un proyecto, en algunas cuevas o grutas de algún lugar de Europa o del mundo, de forma voluntaria, organizarse y gestionarse, que cientos o miles de autores plásticos de hoy, fueran rellenando esos campos, esas paredes, esas grutas de pinturas, relieves, esculturas, etc., sería un gran museo al aire libre.

Siempre respetando la naturaleza. Un museo que fuese un sitio para pasear, pensar, sentarse, meditar, reflexionar, un lugar símbolo para la paz mundial…

¡Mientras el ser humano sea capaz de realizar estas obras, como este conjunto de grutas y cuevas, y ahora podríamos hacer otras, la humanidad tiene esperanza de existir y de sobrevivir…!

http://soliloquios.blogia.com © jmm caminero

 

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