Destinos turísticos de máxima vulnerabilidad

Bahía de Los Cristianos.

ANTONIO PASTOR A.*

Los efectos combinados del cambio climático tendrán consecuencias de gran calado para las empresas y destinos turísticos. Importa el hecho de que el cambio climático tendrá en el sub sector turismo (Sector Terciario), repercusiones tanto negativas como positivas que variarán apreciablemente por segmento, del mercado y por Región geográfica.

La incidencia del cambio climático en una empresa o destino turístico cualquiera también dependerá en parte, del efecto que tenga en la competencia. Cuando un elemento del sistema turístico sufre los efectos del cambio climático, puede que surjan oportunidades en otro ámbito.

Oportunidades sin descubrir por la <opulencia política> alejada de los ciudadanos e inmersa en los defectos y acoso y derribo del contrario que en el cambio económico más acorde a las circunstancias venideras.

Pero la reconversión económica de las Islas Canarias, no está en el pensamiento, ni en sus acciones políticas, si no son mediana o, presuntamente, rentables o corruptas.

¡Algo tendrá que cambiar.

Por consiguiente, también habrá ganadores y perdedores entre las empresas, los destinos y las Naciones. La OMT en su trabajo “Cambio climático y turismo”, respondía a los retos mundiales, con una valoración desarrollada en estos artículos, de los destinos turísticos que mayor peligro correrán, de mediado a finales del siglo XXI.

En vista de la escasísima información de que se dispone sobre los posibles efectos del cambio climático en alturas regiones turísticas, la evaluación cualitativa ha de tomarse con cautela. Y hasta que no se efectúen nuevas valoraciones Regionales sistemáticas, no será posible emitir un veredicto definitivo sobre los efectos económicos o sociales netos en el sub sector turismo.

Además, es más que probable que lo que ocurra dependa del alcance del cambio climático. Puede que la repercusión en el sector turístico se asemeje en gran medida a la que sura la economía planetaria, para la que un aumento de temperatura de 1°C puede suponer un beneficio neto, mientras que ulteriores aumentos provocarían descensos netos progresivamente más acusados.

*AIPET

 

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