Juan Santana | Cuando actuamos con los corazones

Cuando actuamos con los corazones

Cuando actuamos con los corazones

En Navidad y Fin de Año los sms, whatsapp, llamadas telefónicas y mensajes por redes sociales son infinitos, pero todos tenemos algunas personas que son excesivamente especiales y ellos saben quiénes son.

A nivel personal el corazón me obliga a felicitar a muchos seres queridos aún sabiendo que ellos jamás me enviarían ninguno, incluso los que tenemos la misma sangre, pero no importa, las cosas pasan porque tienen que pasar y últimamente están sucediendo nuevos acontecimientos que están dañando psicológicamente a los más débiles.

Gracias a Dios tengo muchos amigos o así me lo creo y soy más feliz, porque pensar bien es mejor para el alma y nada ni nadie es perfecto puro y sano, nuestros corazones están entremezclados y todos tenemos nuestros errores y nuestras virtudes.

Cada primero de año si hace buen tiempo muchos humanos nos vamos a la playa porque tenemos la gran suerte de vivir en las Islas Canarias donde nos sobra la luz solar. Durante más de diez años en todas las Navidades recibo una felicitación del amigo Roberto Ucelay, empresario del Sur de Tenerife y Presidente del CEST, pero éste año no recibí ninguna palabra y yo si le envié mi felicitación.

Caminé como siempre cada fin de semana, desde Los Cristianos hasta Playa Fañabe a ver si encontraba al amigo Roberto a ver si estaba bien y tengo la suerte de encontrarlo. El motivo de no haber recibido ningún mensaje es el mismo que el de muchas personas, la desmotivación. Este año millones de personas están cansados y cansadas de tantas tonterías, advertencias, amenazas, normas y un sin fin de noticias difíciles de explicar.

Existe un miedo exagerado para los cerebros más sensibles, pero en dos minutos una llamada, un mensaje, una sonrisa, compartir una caña y cuatro chistes nos levantan nuevamente el ánimo.

Soy consciente de que muchos lectores son amigos auténticos y verdaderos y nos veremos en la calle, incluso veré a los amigos que son más falsos que los euros rusos, pero al final todos somos iguales de amigos.

Desde Playa Fañabe en el sur de Tenerife, Roberto Ucelay, todo el equipazo del Le Club y todo el equipo de el digital sur, les deseamos un Feliz Año Nuevo 2.022 hasta el 2.100 a los aproximadamente siete mil millones de personas que habitan en el planeta.

Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.

Juan Santana

 

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