Antonio Pastor | La Cátedra Big Data de la ULL nos acerca a las empresas

Lo cierto es que no existe una definición unánime del término Big Data. Desde la perspectiva del tamaño de los datos, que no caben en una sola máquina, que se producen de una forma muy rápida y que, en ocasiones, también es necesario procesarlos e interpretarlos en tiempo real (David Vivancos. Emprendedor en serie, en Tecnología, ciencia, arte y educación. Obra: Big Data hacia la inteligencia artificial).

Fundador  de las primeras empresas de Nanotecnología en España, NanoEspacio. Fue invitado a impartir una conferencia titulada, Roadmap of Nanotechnologies for Space Exploration, o la hoja de ruta de las Nanotecnologías Aplicadas a la Exploración Espacial, en un congreso Internacional en San Francisco, junto con el asesor de la NASA en, Nanotecnologías para la Casa Blanca, y otras eminencias, entre ellas dos premios Nobel: de Física y otro en Química.

Hay muchas formas de capturar y almacenar datos, según la tecnología existente, la cultura y los valores de la época. El primer vestigio de almacenamiento de datos se produce hace más de 20.000 años cuando nuestros ancestros pintaban los techos de las cuevas que habitaban. Lo hacían para recordar eventos, y como base de la narrativa que permitió transmitir sus historias a lo largo de los siglos.

Como todas las disciplinas, la mejor experiencia es la que nos proporciona un fracaso, siempre que se aprenda del mismo, y como no podía ser de otra forma en el uso del Big Data, la analítica predictiva o la inteligencia artificial, también se podrían ilustrar con ejemplos. Hay que estar muy atentos a las tendencias; y para ello conviene estar continuamente proyectando futuros escenarios, atendiendo a diferentes marcos temporales.

La puesta en marcha de la iniciativa, La Cátedra Big Data, por la rectora de la Universidad de La Laguna, Rosa Aguilar, y el presidente de Cajasiete, Fernando Berge. Después de casi quince años de funcionamiento en grandes empresas, por fin la ULL, ha encontrado un nexo de acercamiento, más directo, entre la misma y nuestras empresas.

Del Big Data, al All Data. Una de estas primeras proyecciones hacia el futuro, sería la relativa a cómo los datos que estamos capturando empezarán a extenderse a todos los ámbitos, con capacidades y velocidades aún mayores de las actuales. No obstante, seguro que las limitaciones físicas se resuelven con nuevos descubrimientos por llegar, quizás por la computación cuántica o algo radicalmente nuevo que permita pasar del Big Data, a un All Data.

Para ilustrarlo con un ejemplo, ya hay una empresa de capital riesgo llamada, Deep Knowledge Ventures, donde uno de los miembros del consejo de administración es una máquina (con derecho a voto). Ni que decir de las máquinas que componen música, escriben cartas y se inventan tipografías de letras. (The Valley. Digital Business School).

Por: Antonio Pastor Abreu.

 

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