San Miguel distribuirá 120 nuevos contenedores de mayor capacidad, accesibilidad y mejor manejo

San Miguel de Abona cuenta con 120 nuevos contenedores que serán distribuidos por las zonas residenciales del municipio. Se trata de contenedores con una capacidad de 3.000 litros para el depósito de residuos sólidos urbanos, son más bajos y anchos que los anteriores, contienen una tapa de usuario y otra de vaciado, están personalizados con el escudo del Ayuntamiento,  y, además, disponen de un pedal metálico perimetral para facilitar la apertura de la tapa con el pie, evitando así que los usuarios tengan contacto con la superficie del contenedor y maximizando la higiene y seguridad, sobre todo en esta época donde nos vemos afectados por la crisis de la Covid-19.

El concejal de Servicios Públicos del Ayuntamiento de San Miguel apuntaba que de esta manera “se estaría reduciendo el número de contenedores en las calles al tener mayor capacidad que los anteriores, cuya medida era de 2.400 litros, además de ser más manejables y prácticos para los vecinos”, señalando además que “para fomentar la economía circular se ha adquirido este tipo de contenedores, en cuya fabricación un 77% de los materiales son reciclados y es 100% un producto reciclable al final de su vida útil”. Una inversión que asciende a 120.000 € con la que el consistorio sanmiguelero quiere mejorar la imagen del municipio, ya que se retirarán todos aquellos contenedores que ya están muy deteriorados por el paso del tiempo y por el uso.

Desde el ayuntamiento se anima a los vecinos y vecinas a colaborar con el buen uso de los contenedores. Igualmente se ruega depositar los residuos en bolsas cerradas, evitando así malos olores y la proliferación de insectos, además de colaborar con la recogida selectiva, depositando las basuras en el contenedor correspondiente (amarillo: plásticos y envases plásticos, azul: papel y cartón, y verde: vidrio), minimizando de este modo la cantidad de residuos que van al vertedero, y fomentando el reciclaje. Además, se hace un llamamiento al buen uso y respeto por el mobiliario y material urbano, evitando así desperfectos que puedan suponer un coste añadido en un futuro, además de la mala imagen que se pueda dar cuando pasemos por las zonas en las que están ubicados.