UVA Adeje | “Acoso sexual y acosos sexista: diferentes realidades”

La directora de la Unidad de Igualdad de la ULL considera que el nuevo protocolo contra el acoso sexual de la institución ha mejorado al anterior.

La profesora del Departamento de Ciencias de la Comunicación y Trabajo Social de la Universidad de La Laguna Laura Aguilera Ávila, que también es la directora de la Unidad de Igualdad de Género del centro docente, ha dirigido el curso de la Universidad de Verano de Adeje “Acoso sexual y acosos sexista: diferentes realidades”. En él se ha afrontado esta problemática desde diferentes ámbitos, incluyendo el laboral, el penal y también el universitario. Sobre este último, la experta señala que el nuevo protocolo para la detección, prevención y actuación en los supuestos de acoso sexual y de acoso sexista de la institución académica ya ha demostrado ser en sus pocos meses de aplicación más eficaz que el anterior.

Aguilera explica que, si bien el anterior protocolo “estaba muy bien”, cuando se empezó a aplicar se detectaron cosas que era conveniente matizar, incluir y mejorar. Por eso, tras varios años de aplicación del anterior, el nuevo protocolo fue aprobado por el Consejo de gobierno en febrero de 2019, tras prácticamente un año negociándolo en el seno de la institución. En estos pocos meses de aplicación ya se ha podido comprbar la eficacia de lagunas de estas mejoras. Contrariamente a lo que se suele pensar, la mayoría de casos detectados no se da de profesorado hacia alunando, sino de estudiantes entre sí.

Una mejora importante del protocolo es que ya no hace falta ratificar la denuncia por parte de la víctima, sino que la universidad puede actuar de oficio ante la puesta en conocimiento de una situación por parte de cualquier servicio o cualquier persona. “Si una alumna no quiere poner una queja pero unas compañeras o unos trabajadores saben que ha sucedió algo, lo ponen en conocimiento de la universidad para que los investigue”, explica Aguilera. Anteriormente, el principal escollo residía en que el protocolo anterior necesitaba contar con la denuncia de la víctima para comenzar la investigación, y en algunos casos no había una víctima localizada.

Otra novedad del protocolo es que determina la creación de una oficina específica para los casos de acoso con personal propio para aplicar el protocolo, así como actividades de prevención y sensibilización, de tal modo que las denuncias ya no pasarán por el Servicio de Inspección. Esta nueva oficina no está todavía en marcha y, mientras tanto, los casos se están tramitando desde la Secretaría General de la universidad y los resuelve el Negociado del Rectorado.

El tercer cambio sustancial de es la incorporación de la figura de la resolución preventiva, la cual se refiere a situaciones que en un primer momento no constituirían acoso pero que si se siguen repitiendo, sí lo van a ser: comentarios en clase por parte de algún docente o estudiante, alguna cuestión ambiental como que se difunda cierto tipo de imágenes, etc. “Entendíamos que en esos casos abrir el protocolo, que implica realizar un informe pericial, no tenía mucho sentido. Además, un informe, cuando es un suceso en una clase, ¿a quién evalúas? ¿A toda la clase? No veíamos cómo articularlo. Esta resolución preventiva viene a ser una llamada de atención que se le da a la persona para informarle de que sabemos que se ha producido algo no puede seguir sucediendo y se le da la oportunidad de cambiarlo, o se le sugiere alguna medida, como la asistencia a un curso”, explica Aguilera.

Acoso en ámbitos profesionales

Además del ámbito universitario, el curso ha abordado el acoso desde la perspectiva legislativa. Así, su directora cita como especialmente interesante la intervención de Gloria Poyatos, magistrada de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, sobre la necesidad de la perspectiva de género en la justica. En ella abordó cómo los estereotipos se trasladan a la aplicación de las leyes. “Quizá la ley en sí, después de muchas revisiones, podría ser neutra. Pero es interpretable, y quien la interpreta lleva consigo unos estereotipos. Poyatos puso muchos ejemplos de sentencias en los que se ve claramente que se juzgó en función de estos estereotipos”, recuerda Aguilera.

La directora del curso también destacó la rueda de prensa en la que participaron diferentes representantes del ámbito laboral En ella, Elirerto Galván, director del Instituto Canario de Seguridad Laboral (ICASEL) del Gobierno de Canarias mostró la situación en los hoteles: “Pensamos que el acoso en las empresas que se da entre empleados, pero en el caso del sector turístico, podemos encontrar un grupo grande de casos de clientes que acosan a empleadas, para lo cual solo son posibles medias preventivas”. Explicó casos en los que la camarera de piso está haciendo la habitación y sale de la ducha desnudo un cliente. Por eso, se ha establecido que ya no se puede trabajar en la habitación cuando hay alguien dentro.

 

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