La exposición Tohoku traslada la mirada de nueve fotógrafos japoneses a la isla

Tohoku, la vasta región noreste del Japón apareció en las pantallas de todo el planeta cuando en 2011 un terremoto de magnitud 9.0 golpeó esta región, dejando un saldo de 20 mil personas entre difuntos y desaparecidos.

El Círculo de Bellas Artes de Tenerife y la Embajada de Japón,  presentan la exposición  ‘TOHOKU – Según los ojos de fotógrafos Japoneses’,   que abrirá al público el próximo lunes 16 de enero, a las 20:00 horas. Esta exhibición, que se compone del trabajo de 9 fotógrafos con diferentes tendencias, abarca 7 décadas y muestra el medio cultural de sus habitantes y su forma de vida,  el de una región que  fue afectada en 2011 por el gran terremoto del nordeste del Japón y posterior tsumani, conllevando a toda una reestructuración y reorganización, tanto de la zona como de la sociedad.

Pese a estos lamentables acontecimientos, Tohoku se ha caracterizado por mantener tradiciones únicas que han subsistido a lo largo del tiempo y es con este objetivo  que se produce la exposición, que se conforma del trabajo de 9 fotógrafos con diferentes tendencias y poéticas, abarcando 7 décadas, mostrando la cultura y el entorno de sus habitantes. Estará colgada hasta el 16 de febrero en la sede del Círculo, en  la calle del Castillo, 43.

 

Luego del terremoto de 2011, que provocó el tsunami que devastó gran parte del territorio de ese país, se inició un proceso de reconstrucción, no solo de su infraestructura física, sino también de su tejido moral, humano, histórico y cultural. La región de Tohoku, ubicada al noroeste de Japón, fue una de las más afectadas por el embate de la naturaleza y por tanto una de las que más atención ha requerido en este proceso de reconstrucción

Como un aporte a este proceso, un colectivo de fotógrafos de diferentes tendencias estilísticas, se dio a la tarea de dar a conocer o registrar la vida cotidiana, de dar a conocer al mundo la belleza de su entorno natural, sus tradiciones y cada una de las acciones de sus habitantes.




El objeto de esta exposición itinerante, que ha recorrido varios países y ha sido alojada  en museos y centros culturales, es descubrir cómo la vida se ha abierto paso en medio de una tragedia, a través de los ojos y el objetivo de fotógrafos japoneses.

Un pedazo de Japón en el Círculo

El Círculo de Bellas Artes de Tenerife complementa la exposición con un amplio programa de actividades que, en su conjunto, buscan aproximar la cultura y las tradiciones del pueblo nipón, actividades en la que se incluyen talleres dedicados  a furoshiki, origami, vestimenta tradicional, literatura japonesa, caligrafía y una semana de cine japonés.

Pepe Valladares, presidente de la entidad, destaca el interés del Círculo por “mostrar en el  corazón de Santa Cruz la diversidad y la cultura de Japón, a través de una exposición de esta naturaleza, que nos traslada la historia, los hechos y las acciones que transforman el mundo”. La exposición no describe el desastre en sí mismo, sino que recoge un concepto profundo de la vida en la zona de Tohoku que sorprende y conmueve, exalta las pequeñas acciones humanas que transforman la vida, la belleza de su entorno natural y la tradición de la cultura común que se remonta a un periodo de 3 mil a 15 mil años.

Desde el próximo lunes 16, “el Círculo mostrará un pedazo de Japón y sin duda este espacio abierto a la ciudadanía permitirá  a todos los que visiten la muestra descubrir un poco más de un país fascinante”, apunta el presidente del Círculo.

 

Chiba, Teisuke y Kojima Ichiro fotografiaron la agricultura de las décadas de 1950 y 1960. Tatsuki Masaru y Naito Masatoshi recorrieron las kermesses y festividades de cada región de Tohoku. A las piezas de ellos se unen las de Meiki Lin, quien captó con su cámara la hermosa naturaleza de Tohoku. Mientras que, Oshima Hiroshi retrató el brillo del pueblo natal y cada historia personal. Tsuda Nao es el nombre de otro fotógrafo que emerge en la muestra. Nao busca los orígenes de la espiritualidad de los japoneses a través de las ruinas de la era Jomon. Finalmente, se anexa a la exposición la colección fotográfica ‘Colección de Sendai’, que, de acuerdo con Kotaro, fue realizado por un grupo de fotógrafos liderado por Ito Toru, quienes inmortalizaron ‘la naturaleza innombrable’ de la ciudad de Sendai, en la prefectura de Miyagi.

Tohoku es la sección noreste de Honshu, la isla más grande del archipiélago japonés y se divide en seis prefecturas: Aomori, Iwate, Akita, Yamagata, Miyagi y Fukushima. Aunque tiene un clima más bien frío, posee una hermosa y abundante naturaleza compuesta por  mares, montañas, ríos y bosques. Es también conocido como el centro de la cultura JOMON, que fue desarrollada por  los primeros habitantes del Japón.  Esta cultura floreció en Tohoku entre  3000 y 15.000 años A.C. y es  conocida por la elaboración de la cerámica decorada con marcas de cuerda. Cuando el centro del poder político y cultural cambió a Nara y Kyoto en Japón occidental, Tohoku quedó bajo el mandato  del gobierno central y considerado como una región primitiva y marginal. Pero sin embargo  mantiene un  espiritu vital   que es el que conserva la cultura Jomon.

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