Arona desmiente las afirmaciones sobre “registros” de la Policía Local en despachos del Ayuntamiento

El periódico El Día publica hoy un conjunto de afirmaciones que fueron ayer contrastadas por el Ayuntamiento de Arona. Pese a ello, el periódico vierte determinadas afirmaciones que son notablemente erróneas y que debe ser aclaradas, ya que nacen de interpretaciones carentes de rigor.

La Policía Local no ha realizado registros en dos despachos, sino que respondió a la petición del jefe accidental del Servicio de Disciplina Urbanística de localizar en dos despachos un conjunto de expedientes que era necesario devolver al área para continuar con su tramitación. De hecho, finalmente se hallaron decenas de expedientes sin tramitar.

El periódico de El Día publica en su edición de hoy un texto que, bajo el título de “Mena ordena registros de la Policía Local en dos despachos del área de Urbanismo”, contiene diversos errores e interpretaciones de parte que deben ser desmentidas y aclaradas por el Ayuntamiento de Arona, labor que ya se intentó realizar ayer, en el marco de la necesidad de contrastar la información, pero con escaso éxito. Las afirmaciones erróneas son las siguientes:

-Mena ordena registros de la Policía Local en dos despachos del área de Urbanismo: El alcalde de Arona no ordenó realizar ningún registro. Tal y como se explicó al periodista, el jefe accidental del Servicio de Disciplina Urbanística, la máxima autoridad técnica responsable, detectó la desaparición de expedientes en su área. Ante esta situación, solicitó la colaboración del área de Seguridad para recuperar dicha documentación oficial y que regresara al departamento correspondiente. Para que el proceso tuviera las máximas garantías, se realizó inventario de todos los documentos hallados y se levantó acta de las actuaciones con presencia policial. De hecho, el resultado fue el hallazgo de decenas de expedientes acumulados y sin tramitar.

-Los “registros” se realizaron en dos despachos de Urbanismo. De los dos despachos, uno de ellos está adscrito al jefe titular del Departamento de Disciplina Urbanística, en situación de baja desde hace meses, y el otro perteneció, no en el momento del inventario, al exconcejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Arona. Al tratarse de expedientes municipales, corresponden al área que las reclamaba, que debe seguir tramitando dicha documentación, que afecta a ciudadanos que tienen el derecho a que sus expedientes avancen, en lugar de encontrarse almacenados en sendos despachos.

-El alcalde acusó el 8 de (…) al ex edil de Urbanismo de “cooperar” con un empresario para promover una campaña de desprestigio. El alcalde de Arona, en ninguna ocasión, ha señalado al exconcejal de Urbanismo, Luis García, acusándole de “cooperar” con ningún empresario para promover campaña de desprestigio, una interpretación libre de este periódico.

-Los registros se producen en el contexto de una denuncia del exedil. Una vez explicada la génesis y el desarrollo del levantamiento de inventario por parte de la Policía Local, a petición del jefe accidental del servicio para recuperar expedientes de su área, no tiene ningún sentido hablar de investigaciones y denuncias que no corresponde dirimir a las autoridades municipales y que se dilucidarán en otros ámbitos. Hasta el momento, no ha llegado al Ayuntamiento de Arona petición alguna de información derivada de la denuncia del exedil, pero sí oficio de la Fiscalía Provincial interesándose por la tramitación del expediente del centro comercial Arts, que es uno de los motivos del cese del concejal por parte del alcalde de Arona.

-Informes internos de petición de amparo por parte del jefe del servicio. El alcalde de Arona ya ha explicado que esa petición de amparo se dio traslado al que en ese momento era concejal de Urbanismo del Ayuntamiento para que actuara con pleno respaldo del propio alcalde, por lo que las acciones o falta de ellas con respecto a esa petición solo puede ser achacada al exconcejal. Elude el texto publicado por El Día, además, la existencia de otros informes en el que otros técnicos, como el propio jefe de la sección jurídica, presentan diversas quejas acerca de las actuaciones del propio jefe del Servicio, por lo que lo propio sería guardar cautela ante las divergencias de criterio y de versiones entre partes.

-Esta conflictividad (…) ha dejado al departamento sin la plantilla necesaria. Achacar la falta de personal a lo que el periódico denomina “permanente conflictividad” es una afirmación sin rigor. El área de Urbanismo, al igual que otras, arrastra desde hace años una situación de falta de personal derivada, entre otras cuestiones, de las barreras impuestas por el Gobierno central a la contratación pública. Al propio periódico se le informó ayer de que, en estos momentos, hay dos personas de baja, una de ellas el propio jefe de servicio, un trabajador en situación de vacaciones y otro con una jornada parcial, que en agosto volverá a la situación habitual, además de informar del inicio de un proceso selectivo para la contratación de ingenieros, aparejadores y arquitectos, además de otro para la dotación de la figura de director o directora de Urbanismo. En cualquier caso, es obvio que la falta de eficacia del área en los últimos cinco años es unas de las razones del cese del concejal, con lo que el periódico, en su versión, no hace sino dar un argumento más a la adopción de esta decisión que, sin embargo, cuestiona.

-Mena quiere agilizar la concesión de licencias pero el personal rechaza las presiones. Se trata de una afirmación que no se encuentra contrastada y que no se fundamenta en base o argumento alguno, más allá de quienes pudieran ser las dos fuentes habituales del periódico en las informaciones sobre Arona que, sin embargo, han tenido importantes responsabilidades en el área sin que hayan logrado revertir la situación, lo que apuntala, una vez más la tesis de la necesidad de dar un giro a la situación del departamento de Urbanismo con los ceses correspondientes. Mantener bloqueadas inversiones por más de 175 millones de euros, como afirma El Día, es un motivo más para el cese del ya exconcejal.