Una de cada cuatro mujeres canarias con más de 35 años padece incontinencia urinaria

Incontinencia urinaria.

Mañana miércoles, 14 de marzo, se celebra el Día Internacional de la Incontinencia Urinaria, síndrome caracterizado por una pérdida de control de la vejiga que, ya sea como consecuencia o como síntoma de distintas enfermedades, padece un 24 % de mujeres y un 5% de hombres en Canarias.

 Una de cada cuatro mujeres con más de 35 años sufre incontinencia urinaria en Canarias, o lo que es lo mismo, el 24% de la población femenina y el 5% de los hombres en Canarias presenta este problema. Se trata de una patología que consideran infratratada ya que uno de cada tres afectados nunca ha consultado este problema con su médico. En el Día Internacional de la Incontinencia Urinaria, que se celebra cada 14 de marzo, numerosos especialistas hacen hincapié en la necesidad de ayudar a las personas afectadas haciendo que este tema deje de ser un tabú a la hora de acudir a la consulta médica.

Según el Dr. Francisco Montes de Oca, director de la Clínica Ginefem de Santa Cruz de Tenerife y especialista en Ginecología y Obstetricia en primer lugar debemos distinguir entre dos tipos de incontinencia urinaria: la urgencia urinaria (o el deseo imperioso de hacer pis porque si no se nos escapa) o la incontinencia de esfuerzo (aquella que como su propio nombre indica se produce con un esfuerzo: toser, levantar peso, reírse,..)”.

El uso del láser como tratamiento

En el caso de la urgencia urinaria, el tratamiento consiste en rehabilitación del suelo pélvico y medicación. En el de la incontinencia de esfuerzo, hasta hace poco, solo se podía tratar con rehabilitación del suelo pélvico y cirugía. “Sin embargo, recientemente ha aparecido un nuevo sistema de tratamiento en el que somos pioneros: la utilización del láser, el cual es bastante efectivo en mujeres jóvenes con una incontinencia leve o moderada”, explica el Dr. Montes de Oca.  Según detalla, “al contrario que la cirugía, no se trata de una intervención, sino de algo que se hace en consulta y que consiste en aplicar el láser durante unos 10 minutos en la zona de la vagina”.

El director de Ginefem señala que “en casos en los que hay una incontinencia establecida y fuerte, el láser puede ayudar pero no termina de solucionar el problema, por lo que entonces llevaríamos a cabo una cirugía ambulatoria de unos 15 minutos con anestesia local que consiste en poner una pequeña malla alrededor de la uretra que va a devolver el soporte a la vejiga de la orina y que evitará que cuando se tosa, por ejemplo, se escape el pis”.

Efectos en la calidad de vida de los afectados

La incontinencia urinaria tiene efectos no solo a nivel físico, sino también psicológico y social, repercutiendo negativamente sobre la calidad de vida de los afectados. De hecho, los estudios han demostrado que las mujeres con incontinencia urinaria no solo tienen un mayor riesgo de padecer depresión, sino que también presentan mayores dificultades para realizar distintas actividades cotidianas –caso, entre otras, de la práctica de ejercicio, de mantener relaciones sexuales o de, simplemente, pasear–, lo que conlleva un sentimiento de inseguridad y una grave pérdida de la autoestima.

Se trata de uno de los principales trastornos relacionados con el suelo pélvico, un conjunto de músculos y ligamentos que cierran el abdomen por su parte más baja, y que se integran bajo el control del sistema nervioso que sirven de apoyo a la vejiga, el útero y una parte del intestino. La debilidad de toda esta estructura de sostén da como resultado patologías ginecológicas, digestivas, urológicas y también sexuales, como por ejemplo, la incontinencia urinaria, el prolapso uterino o la incontinencia a gases y heces.

En el caso de la incontinencia urinaria hay estudios que demuestran que tiene mayor impacto en la calidad de vida que otras enfermedades más relevantes como la diabetes o la hipertensión arterial. Puede aparecer en cualquier momento de la vida -infancia, madurez, senectud- tanto en hombres como en mujeres, pero son especialmente ellas quienes padecen pérdida de orina de forma involuntaria. De hecho, hay un tipo de incontinencia asociada al parto. En este sentido, el Dr. Montes de Oca indica que “la prevención es de suma importancia, por lo que la información general y el ejercicio durante el embarazo es clave”.

Tratar estos trastornos dependerá de la raíz del problema y es de suma importancia realizar una buena rehabilitación para entrenar y fortalecer el suelo pélvico, tanto previa como posteriormente al tratamiento empleado; incluso se puede requerir el empleo de técnicas de analgesia específicas de la Unidad del Dolor.

Por todas las complicaciones que pueden surgir, se hace necesario un abordaje multidisciplinar de estas patologías que implica a diferentes especialidades.

El diagnóstico adecuado y el posterior tratamiento dirigido posibilita a los afectados, tanto mujeres como varones, lograr no solo una mejoría de su incontinencia urinaria, sino incluso la curación del problema.Pero para ello, y en un primer lugar, debe requerirse que la incontinencia urinaria deje de ser un tabú.

 

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