Gran Canaria | El aguililla con fractura por disparo de escopeta estará al menos 2 meses en el Centro de Fauna

Fue operada para ponerle una fijación intramedular para unir las dos partes del hueso que el perdigón partió por la mitad.

El Cabildo de Gran Canaria ha intervenido con éxito al aguililla con fractura de húmero por disparo de escopeta de caza y permanecerá en su Centro de Recuperación de Fauna Silvestre al menos dos meses para su recuperación y rehabilitación.

La operación radicó en la colocación de una fijación intramedular metálica, similar a una aguja quirúrgica, para mantener unidas las dos partes del húmero que el perdigón partió a la mitad, y de esta forma lograr que el hueso por si solo forme callo, pegue y el ala vuelva a funcionar.

En cuanto al perdigón, los veterinarios pudieron observar que perforó el músculo, si bien no consideraron necesario extirparlo por el momento ya que no está afectando a ninguna arteria.

El animal, de 640 gramos, se encuentra en la Unidad de Vigilancia Intensiva (UVI), donde permanecerá durante al menos dos semanas con tratamiento de antibióticos para evitar posibles infecciones.

El aguililla, de las que el Cabildo recibe con heridas 25 al año, es un ave rapaz de tamaño medio que puede alcanzar 58 centímetros de longitud y 1,3 metros de envergadura, y que surca el cielo de gran parte de Europa. Está catalogada como especie protegida, posee un plumaje de color marrón con tonos crema y blanco salpicados en el pecho, un pico robusto y unas fuertes garras para dar caza a sus presas.

Su dieta se basa en la ingesta de pequeños y medianos mamíferos como ratones y conejos, y en Gran Canaria se la puede observar en cualquier época del año en la zona de cumbre.

En caso de encontrar un aguililla o cualquier otro animal silvestre hay que  alertar al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre al 928 35 19 70 o al 112 para su rescate. El Cabildo se hará cargo de su atención y reintroducción en el medio natural. Asimismo, por precaución, hay que cubrir al aguililla con una toalla para que esté tranquila, y no darle de comer ni beber.