Carta abierta de la asociación de pensiones públicas a los sindicatos con ocasión del próximo 1 de Mayo

“Creemos necesario, en defensa de los intereses comunes, avanzar hacia la huelga general, para poner fin a las políticas de austeridad y a la desposesión de derechos”

Estimadas y estimados compañeros de los sindicatos canarios:

Nos dirigimos a ustedes con ocasión del próximo 1 de Mayo de 2018, después de las exitosas movilizaciones del 8 y el 17 de marzo, que creemos marcan un antes y un después en las luchas de nuestra clase contra las políticas de austeridad, por la defensa de los derechos de las mujeres, sometidas a la discriminación laboral y la opresión de género, y por la defensa y el mantenimiento del sistema público de pensiones con todas las garantías de sostenibilidad y dignidad.

En los últimos días, el Gobierno del PP ha tomado dos medidas sucesivas, condicionadas a la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2018.

La primera contempla la elevación hasta el 3% de la revalorización de las pensiones no contributivas y mínimas, la elevación de las pensiones de viudedad hasta el 56% de la base de cotización del causante (antes era el 52%), y la revalorización del 1% de las pensiones de hasta 800 euros al mes. Así mismo deducciones fiscales en la declaración del IRPF. El Gobierno asume estas medidas, claramente insuficientes, debido a la lucha en las calles de las y los pensionistas. Las consideramos victorias parciales, pero sabemos también que el objetivo del PP es tratar de rebajar la presión social y dividir el movimiento.

La segunda medida, conocida el pasado miércoles 25 de abril, es el acuerdo con  el PNV para incluir en los PGE de 2018 la subida de las pensiones conforme al IPC este año y el próximo, y el aplazamiento hasta 2023 de la puesta en vigor del que llaman “factor de sostenibilidad” de las pensiones.

Este acuerdo, también insuficiente, está condicionado por las dificultades del PP para tener apoyo parlamentario para la aprobación de los PGE y por la necesidad del PNV de dar respuesta a los pensionistas vascos, a la vez que tener una justificación para retirar su amenaza de no apoyar los presupuestos mientras no se retire la aplicación del artículo 155 de la C.E. en Cataluña. Lo consideramos también una victoria parcial de nuestras movilizaciones.

No se nos oculta que las conquistas sociales son el resultado de las luchas  obreras, que deben mantenerse en el tiempo para defenderlas y consolidarlas. Por eso ponemos de relieve el conjunto de reivindicaciones que consideramos necesarias para recuperar y mejorar –consolidándola para el futuro– la situación anterior a las reformas del sistema público de pensiones de los años 2011 y 2013. Exigimos:

  • La derogación de dichas reformas con la restitución de la jubilación a los 65 años y del periodo de cómputo anterior.
  • La garantía constitucional de que las pensiones suban siempre conforme al IPC.
  • La derogación del factor de sostenibilidad de las pensiones.
  • La subida de las pensiones no contributivas, mínimas y de viudedad hasta el salario mínimo interprofesional.
  • El cierre de la brecha de género en los salarios y las pensiones de las mujeres.
  • La derogación de los copagos y repagos sanitarios
  • La financiación del sistema público de pensiones con cargo a los PGE, no condicionándola solamente a las cotizaciones de la Seguridad Social, que deben mantenerse para enjugar los déficits y restaurar la hucha de las pensiones.
  • La derogación de las reformas laborales, que han precarizado el trabajo, disminuido los salarios y vulnerado los derechos sindicales, que deben ser recuperados plenamente, especialmente los convenios colectivos.

Compañeras y compañeros:

Las luchas del movimiento de pensionistas, del movimiento feminista y de los sindicatos, están entrelazadas, comparten objetivos. Respetamos profundamente y compartimos los objetivos del movimiento feminista por el fin de la opresión de género, pues forman parte esencial de la lucha contra todo tipo de explotación y opresión. Estamos fuera del mercado de trabajo, pero comprendemos perfectamente la necesidad de recuperar y mantener las conquistas del empleo digno, de la sanidad y la enseñanza públicas, universales, gratuitas y de calidad; la atención en situaciones de paro y vulnerabilidad, y el derecho a la vivienda. Junto a ustedes, defendemos estos derechos, la unidad de nuestra clase es la garantía de su logro y su mantenimiento.

Somos conscientes de que las diferencias entre organizaciones sindicales tienen su origen, entre otras causas, en las divergencias de proyectos estratégicos y de concepciones organizativas, pero estamos convencidos de que es posible e indispensable establecer acuerdos sobre las reivindicaciones fundamentales y tejer  alianzas en función de las demandas  comunes.

Las organizaciones de pensionistas integradas en la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones somos independientes de partidos y  sindicatos, pero no apolíticas. Nuestra unidad se basa en la defensa del sistema público de pensiones y respetamos las opciones políticas y sindicales de nuestros miembros, dentro de la defensa de los objetivos comunes. Por eso, establecemos la libertad para que cualquiera entre nosotros acuda a cualquiera de las manifestaciones del 1 de Mayo. A la vez, llamamos a trabajar por una plataforma común a los sindicatos, al movimiento feminista y a las organizaciones de pensionistas.

Creemos necesario, en defensa de los intereses comunes, avanzar hacia la Huelga General para poner fin a las políticas de austeridad y a la desposesión de derechos. Les instamos a que encabecen esa lucha.

Reciban nuestro fraternal saludo.

Asociación para la Defensa de las Pensiones Públicas de Canarias

 

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