«Canarias debe exigir medidas específicas que compensen su alta vulnerabilidad económica por la crisis sanitaria»

El archipiélago debe defender sus especificidades económicas, condicionadas por la ultraperificidad, y exigir al gobierno central y europeo, medidas diferenciadas que eviten la quiebra económica y social en un territorio altamente vulnerable por las consecuencias de la crisis sanitaria del COVID-19.

Los datos conocidos en el día de hoy referidos al número de desempleados inscritos en las oficinas de empleo público de las islas, así como a la evolución de los afiliados medios a la seguridad social en el mes de abril, muestran con mayor contundencia el deterioro que está experimentando el mercado laboral como consecuencia del cierre total de muchas actividades económicas.

Durante el pasado mes de abril el número de personas inscritas en las oficinas de empleo público de las islas fue el tercero más elevado del conjunto de comunidades autónomas, tras los avances de Baleares (15,6%) y Cataluña (12,8%), creciendo por encima de los dos dígitos con un aumento del 12% que supuso un incremento mensual en el número de parado de 27.347 personas hasta alcanzar los 254.981 parados, una cifra que no registra el archipiélago desde abril de 2015 y que supone un incremento anual de 47.363 parados, un 22,8% más que los existentes hace un año.

Por otro lado, el número de afiliaciones medias a la seguridad social se redujo un 4,9%, por segundo mes consecutivo el mayor de todo el territorio nacional, lo que supuso una pérdida media en el mes de 38.831 empleos, la caída más acusada del país, siendo el registro total de 759.346 afiliados, similar al que se alcanzaba en el archipiélago en agosto de 2017 y que respecto a abril de 2019 supone una pérdida de 50.776 ocupados en un año (-6,3%). Cifras entre las que no se encuentran los trabajadores que en estos momentos están expectantes sobre su situación laborar al estar dentro los más de 220.630 afectados por un ERTE por fuerza mayor o de los 10.907 en ERTES no considerados de fuerza mayor.

Ante este preocupante escenario el presidente cameral, Santiago Sesé, no ve otra salida para mantener el empleo en el corto plazo que la de “prorrogar y flexibilizar los ERTES, acompasándose la desescalada de estos con la recuperación de los ingresos que vayan obtenido las empresas y, por tanto, su capacidad de aumentar gastos, en función de la recuperación de la demanda en las diferentes actividades económicas”.

Una media que debe ser extensiva en el tiempo-al menos hasta finales de año- y en el conjunto de actividades, independientemente del tamaño de las empresas, pues los arrastres económicos que supone no recibir visitantes no solo se hacen sentir en el sector turístico, en un sentido amplio (hoteles, restauración, transportes, ocio, comercio, etc.), sino en el conjunto de sectores de la economía muy dependientes también de la demanda que generan los no residentes en el archipiélago. Por eso Sesé, afirma que “Canarias debe defender sus especificidades económicas, condicionadas por la ultraperificidad, y exigir al gobierno central y europeo, medidas diferenciadas que eviten la quiebra económica y social en un territorio altamente vulnerable por las consecuencias de la crisis sanitaria del COVID-19”.

En este sentido Sesé afirmó que, “Canarias tendrá una recuperación más lenta que el resto de las regiones españolas ya que la mayor parte de su actividad y de su empleo están condicionados a la reconstrucción de la conectividad aérea y a la evolución sanitaria y económica en los distintos países emisores de turistas”. “Sin el restablecimiento progresivo de la actividad turística será muy difícil recuperar el empleo, por lo que debemos acompasar ambas recuperaciones arbitrando medidas garantistas que eviten el cierre de empresas y la destrucción de miles de puestos de trabajo lo que llevaría a Canarias a una quiebra social difícil de sostener”.

La hostelería y el comercio, los más afectados

Si atendemos a detalle de los datos por actividad económica se observa como los mayores incrementos del paro en el último mes se producen en la hostelería con 7.231 parados más, seguido del comercio con un incremento de 4.672, actividades administrativas y auxiliares con 3.535, construcción con 2.941, transportes con 1.957 y actividades recreativas y de entretenimiento con 1.022 desempleados más. En términos agregados todos los sectores económicos han visto aumentar una cifra de parados. La agricultura lo hizo en 465 personas, la industria en 981, la construcción en 2.941 personas, los servicios en 22.549 y las personas sin actividad anterior en 441 personas.

Atendiendo al sexo, el paro creció más entre los hombres con un aumento del 14,7% en el mes y un 30,3% en el año. El desempleo femenino subió en abril un 9,8% y la tasa anual refleja un incremento del 17,1%. Respecto a la edad, el desempleo aumenta sobre el mes anterior entre los menores de 25 años (17,4%) y entre los mayores de esta edad (11,6%). Las tasas anuales reflejan también un incremento tanto entre los mayores de 25 años (22,1%) como entre los menores de 25 años (32,9%).

Por otro lado, el retroceso que se ha producido en las afiliaciones a la seguridad social ha sido mayor entre los trabajadores dependientes con una caída relativa del 5,5% (la nacional fue del 3,5%) que supone 35.247 menos que los existentes un mes antes, mientras que los trabajadores autónomos experimentaron un retroceso del 1,8% (-1,3% en el conjunto del país), con 2.340 afiliados medios menos a la seguridad social que los existentes el mes anterior.

 

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