Viviendas de alquiler vacacional

Costa Adeje.

Antonio Pastor Abreu*

Allá por el año noventa y uno escribía, en un medio de comunicación, sobre la influencia que los sistemas informáticos tendrían en la comercialización turística. Hoy en el contexto internacional, los cambios se producen en la comercialización de viviendas en alquiler con particulares, a través de páginas web. ¡Ha llovido mucho desde entonces!

Sin embargo llegar al punto de poner puertas al campo, nunca me lo hubiera imaginado. Pues soy consciente de que la crisis han hecho cambiar la mentalidad del viajero, haciéndole más sensible al precio y elección, de esta fórmula vacacional.

Lo inexplicable  es que se pretenda controlar; por un subsector, y en perjuicio de la libertad de la mayoría de usuarios, con patente de corso, a pesar de que es una actividad económica existente desde hace décadas. Peor aún hay más, han levantado la liebre, dando oportunidad a los especuladores a hacer su Agosto, provocando un descontrol exacerbado. La frase: “Si no es para mí, no es para nadie”, ha quedado impresa a fuego, perjudicando al resto de los alquileres de renta urbana.

Vista la penetración y asentamientos en gasolineras, con las marcas blancas en carburantes rompiendo el statu quo, de las petroleras, debido a la crisis económica o al bajón conocido de precios; nadie se inmutó.

“Si tan rentable ven el negocio del vecino, únete a él”, como hizo el inversor Javier Rubió con la compra del 5% de Be Mate- La plataforma online de viviendas en alquiler vacacional- por un millón de euros, poniendo en contacto a viajeros, con particulares que alquilan sus viviendas, y siendo a su vez impulsado por el fundador y presidente de la cadena hotelera Room Mate.

El mal llamado fenómeno o, anomalía a la explotación de vivienda privada para uso turístico aunque prefiero denominarla – Viviendas de alquiler o descanso vacacional- no mantiene ni por asomo comparativamente hablando, el mismo tipo ni filosofía de gestión, que la de un establecimiento hotelero. ¿Dónde está el interés?

Atisbo que pulula más, el acopio de más ingresos al generar más de 3.000 millones de euros al año en España, que por consolidar una demanda vacacional, existente. Y aunque ya estaba regulada, el legislador tendrá la última palabra, no los hoteleros. Pues el usuario, quiere poder elegir con sentido común. Esa es la esencia vacacional. Lo que han provocado es, un batiburrillo.  Otra cosa bien distinta.

La gran noticia para los canarios es que la Unión Europea sigue elaborando un borrador para exigir, a cualquier actividad económica empresarial externa – que se desarrolle en un destino – que pague sus obligaciones (fiscales y tributarias) donde realiza dicha actividad de explotación, y no en la sede central de la empresa (como en la península).

De esta manera habría más ingresos para un destino como el nuestro. Imaginen, que los, más o menos 13.500 millones de ingresos por gasto turístico – al parecer generados en la Comunidad – se ingresaran en la Hacienda Canaria junto con las obligaciones fiscales y tributarias. Se eliminaría la pobreza, el paro etc., y terminaríamos las infraestructuras, dentro del marco cualitativo que exigen las Islas.

*Miembro AIPET

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