Juan Santana | Profesionales de la Educación Nefasta

Cuando una persona ama su profesión es feliz al más no poder. Un carpintero disfruta acariciando la madera después de lijarla, un mecánico disfruta escuchando el sonido del motor después de repararlo, un cocinero goza probando las comidas antes de servirlas y así son los infinitos profesionales.

Esta carta está dirigida «Algunos» profesores o Profesionales de la Educación Nefasta, que No Aman su profesión, pero es obvio qué son inteligentes y han logrado sacar sus carreras, para gozar de la vida, porque de todas maneras se va acabar.

Muchos jóvenes universitarios hasta Octubre no comenzaran sus clases, es decir, qué estarán Julio, Agosto y Septiembre libres de libros. Sumando Marzo y Abril, parte de Mayo qué estudiaron on line de aquella forma, más sábados, domingos y festivos, mejor no hacemos cuentas.

Obviamente tenemos una gran mayoría de Profesionales de la Educación, muy preocupados por los niños para qué estén preparados para un futuro que incluso estando preparados, será muy difícil entrar en el Mercado Laboral, porque la competencia es brutal, sumado al problema del enchufismo, a la duda de otro brote de coronavirus, o qué nos aparezca un terremoto, mejor callar, seguir y ser positivos.

Algunos profesores porque tienen su título, en tiempos de confinamiento no dieron golpe, pero además se lo contaban a sus vecinos, como si fuera algo digno de presumir, olvidando qué su verdadera misión es preparar a los más pequeños para que sean inteligentes. Aunque sea currar enviando correos electrónicos o WhatsApp a los padres para qué obligaran a sus hijos de la mejor forma a leer, digo, más que sea. Dichos profesores, presumen de cobrar el sueldo íntegro y para eso estudiaron, ¿Verdad?, pero estoy convencido de que estos profesores «Son Profesionales de la Educación Nefasta», ¡Pero!, para eso estudiaron, para educar nefastamente.

Seguro que algunos profesores cogerán un rebote con esta carta y les deseo qué se mejoren, pero ojalá hubiera un Máximo Control de Inspectores qué controlen o comprueben qué han hecho «Algunos» profesores en los dos meses o tres meses de confinamiento. Vuelvo a repetir, que para eso estudiaron, ¿Verdad?. Ya sabemos qué los padres tenemos obligación o somos responsables de la Educación de los hijos, pero desgraciadamente hay niños con padres que no saben o no pueden, o por cualquier otro infinito problema, no dedican el tiempo suficiente.

Las ignorancias pasan facturas y Todos tenemos nuestro grado de ignorantes, sin ánimo de insultar. Vamos a reflexionar y cada uno sabe sus cosas.

Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.

Por: Juan Santana.