Juan Santana | Visito a Ramona y en eso llegó la Policía Local

En el sur de Tenerife, por la zona de Vento del Municipio de Arona, vive Ramona de ochenta y cuatro años, hermana gemela de Isabel en paz descanse. Para intentar sacar una sonrisa, comparto un chisme humilde de cuando Ramona e Isabel eran jovencitas.

Ramón Oliva en paz descanse, marido de Isabel, a veces se equivocaba y le cogía o pellizcaba una nalga a Ramona y Ramona le decía, «Ramón, que soy Ramona». La pregunta es, «¿Ramón lo haría a propósito a veces, con el pretexto de que las confundía?».

Ramona nace en el Ancón, cerca de la Escalona, en una época, donde había que currar de verdad, rezar y tener mucha fe para que las cabras den buena leche y que tengan buenos baifos, en bilingüe, cabritos. Había que trabajar la tierra con mucho amor del auténtico y verdadero, cómo Ramona y muchas más personas de la época han crecido y la mejor lección que pueden enseñarnos es la de la bondad, porque actualmente vivimos tiempos de enterados con dedos en los teclados, donde la gran mayoría prefieren las papas fritas de las congeladas, porque nos cuesta hasta pelarlas. Vivimos tiempos de atún enlatados, igual que las verduras y frutas congeladas, pero son nuevos tiempos.

Ramona ahora vive en Vento, nos invita a café con mantecados y mientras estaba allí disfrutando la compañía, llegó la nieta que es Policía Local de Arona y compartió con nosotros  algunos momentos que ha vivido mientras está de servicio y un par de hostias le han dado, pero también sigue viva para contarlo. En la foto adjunta, tenemos a Ramona y a su hermana Isabel, pero no les diré quién es quién.

Gracias a Ramona y a su nieta, por compartir tan grato momento y dejar que comparta con los lectores.

Que rico es el café de cafeteras que hacen ese sonido especial y nos llega el olor desde tres metros.

Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del Ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.